lunes, 2 de mayo de 2011

Bermúdez propone que una sociedad anónima pública gestione el Carnaval

El Carnaval es para José Manuel Bermúdez lo que Santa Cruz de Tenerife significa para CC. Así lo dejó de manifiesto el candidato de CC a la Alcaldía de la capital tinerfeña en la presentación de su programa electoral para la fiesta, acto que se celebró la noche del pasado viernes en Cajasiete y que reunió a más de doscientos representantes de grupos festivos.
Bermúdez, "apadrinado" por tres concejales de Fiestas -su inseparable Dámaso Arteaga, Hilario Rodríguez y Norberto Plasencia-, anunció su deseo de dar un giro en la organización, que pasa por que el Organismo Autónomo de Fiestas sea sustituido por una sociedad autónoma pública que gestione el Carnaval. No se trata de crear una nueva empresa, sino de transformar la que ya existe y adaptarla a los cauces legales que permitan imprimir una gestión más rápida.
El candidato de CC a la Alcaldía explicó que el Carnaval, bajo el amparo de una sociedad anónima, permite agilizar el pago y los cobros de las subvenciones a los grupos. Esta fórmula evitaría, según José Manuel Bermúdez, que comparsas, rondallas, agrupaciones musicales y murgas estén, como ocurre en la actualidad, sin cobrar el segundo pago de la ayuda municipal. Aunque se trataría de una sociedad anónima pública, la ley permite, según explicó el candidato, la participación en el consejo de administración de representantes del sector privado, lo que enriquecería la planificación, a juicio de José Manuel Bermúdez. "Es una herramienta que nos permite responder a las necesidades que demanda la actividad de ocio, de una manera eficaz, eficiencia que dinamice y sea el motor de acontecimientos festivos y de ocio".
A diferencia del todavía alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, quien siempre ha hablado de Carnaval como una fiesta, más casi como una justificación que como un reto ante los contratiempos de la organización, José Manuel Bermúdez no ocultó su casi devoción por la fiesta, hasta el punto que, al igual que ocurriera con Dámaso Arteaga, y antes con el alcalde Manuel Hermoso, "soy un carnavalero con vocación de servicio en la política y no un político disfrazado de carnavalero".
Más allá de su declaración de amor a la fiesta, Bermúdez no quiso quedarse en intenciones etéreas, sino que destacó cinco objetivos principales. Junto al cambio en el modelo de gestión, el nuevo equipo de CC defiende crear de forma inminente un centro de visitante o de interpretación del Carnaval. "Cuando hablamos de museo parece algo tan ambicioso como lejano, máxime porque primero debemos de saber qué modelo de museo queremos, pero sin perder tiempo en recopilar, ordenar, custodiar y presentar el legado que ya existe. Por eso, no hay tiempo que perder. Planteo un centro de visitantes o interpretación del Carnaval, que supondría la puesta en marcha ya de esas exposiciones, a la vez que constituimos una comisión técnica que desarrolle el modelo del museo. El centro de visitantes tiene cabida desde ya en inmuebles de titularidad municipal y es un gran atractivo para los vecinos y visitantes". Bermúdez, conocedor del turismo por su bagaje a nivel insular, apostó por la firma de acuerdos de colaboración que garanticen el éxito de esta experiencia.
Dos ideas presidieron en todo momento el discurso de Bermúdez a los grupos: el amor y la entrega a la fiesta y que la gente de Santa Cruz se entrega durante todo el año al Carnaval, y gracias a esta actividad surgen otro tipo experiencias, tanto deportivas como culturales. Bermúdez mostró su aspiración personal en que el Carnaval dé el salto al escenario casi de forma profesional con el formato de musical, "como Mamma mía, Chicago, Cabaret", "con el que incluso se pueda a hacer giras a nivel nacional e internacional".
Aunque dentro del equipo de CC se designará a un concejal de Fiestas, Bermúdez se comprometió con los grupos a celebrar una asamblea general, como la del viernes, una o dos veces al año, para planificar, repasar e impulsar la fiesta.
Otra idea que aportó fue duplicar el Carnaval de Día: el sábado de Carnaval y el sábado de Piñata.
Más allá de reproches de aquellos que esperan por un local, el presidente de Ni Pico-Ni Corto, Fino Díaz, preguntó al Bermúdez sobre a quién designará concejal de Fiestas si gana, una respuesta que quedó en el aire mientras todos miraban para Dámaso Arteaga, el "padre del bono murguero" y el impulsor de género crítico en la década de los noventa, que lo catapultó hasta la consecución de la calidad de la que disfruta hoy.
PERIÓDICO EL DÍA. HUMBERTO GONAR

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