Bodas de plata
Aunque el Carnaval capitalino no atraviesa su mejor momento, agobiado por los efectos de la crisis económica, Río Orinoco no renuncia a celebrar “con ilusión” sus 25 años dando la batucada. Lo más curioso es que, como explica su presidente, a la reducción de la subvención que cada año otorga Fiestas a los grupos se une que la ayuda que solía concederse a aquellos colectivos que cumplen 25 años ha desaparecido por la merma de las arcas públicas. “Teníamos claro que queríamos celebrar las bodas de plata, encima en el peor año, pero como cada año nos gusta buscar una motivación, lo hemos logrado poco a poco”, insiste Antonio Socas. Así, para sostener el entramado logístico, musical y social que supone una comparsa del Carnaval sus componentes han optado por subir las cuotas de sus miembros (50 euros por componente al año) y la venta de rifas. A pesar de los momentos económicamente delicados, la comparsa reconoce que a su cuenta bancaria ayudan las actuaciones que realizan a lo largo de todo el año en diferentes hoteles, salas de espectáculos y fiestas “de toda la Isla”. “En este último año fuimos a Los Gigantes, Los Cristianos y todo el Norte”, apostilla Antonio Socas, quien añade que su talante al frente del grupo se basa en “intentar tener un buen contacto con todos los grupos de Carnaval”.
Retos de futuro
“Aprender de los errores para convertirlos en éxitos”. Esta es la premisa con la que la Comparsa Río Orinoco se plantea su participación en las carnestolendas chicharreras. Este año cuenta con unos 70 componentes, entre los que se suben al escenario y colaboradores, y su aspiración es seguir creciendo. Su presidente desde hace dos años, Antonio Javier Socas, apuesta por el trabajo en equipo y la estabilidad para evolucionar. “De todos, soy el menos que entiende de Carnaval, de hecho, creí que era imposible sacar la comparsa sin El Chamo, quien tenía todo en la cabeza -admite-, pero tengo conmigo un grupo en el que cada uno tiene su función y con ello complementan y ayudan mi trabajo”.
Uno de los principales ingredientes que han aportado equilibrio a su potaje comparsero es el ‘fichaje’ de Frank Romero como coreógrafo permanente. Aunque lleva vinculado al grupo seis años, su participación se reducía en ocasiones solamente al vestuario. Los miembros de la junta directiva de la comparsa estiman “positivo” que Romero sea también su coreógrafo porque los números de baile irán en consonancia con las características de la fantasía. “No se puede llegar a ningún lado si el diseñador y el coreógrafo, director musical, etcétera, cambia cada año”, observa el propio creativo. En el apartado musical, el complemento de Romero es Juan Antonio Barrera, director de la batucada y la orquesta. Con Antonio Javier Socas al frente, la Comparsa Río Orinoco se presenta al Carnaval 2012 con varios lemas tanto para su fantasía como para su actuación musical, que tendrá sabor a “espectáculo de variedades”: Estamos de aniversario y Bodas de plata. La ‘puesta de largo’ tendrá lugar el 4 de febrero, a las 21.30 horas, en la Sala Castillo de Tegueste.
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