viernes, 20 de enero de 2012

Mucho más que "reggetón" y salsa

Los años del Flower Power, centrados en los últimos años de la década de los 60 y principios de los 70 del siglo pasado, son años de un apasionante panorama musical. Aunque el flower power fue un movimiento contracultural mucho más amplio que finalmente quedó resumido como referencia moderna al movimiento hippy; las flores, el no a la guerra, la psicodelia (y el LSD) y la música… por encima de todo, la música.


Música que este año da a los kioscos, bares, restaurantes, camiones, carrozas y coches engalanados la mejor excusa para probar nuevos (aunque las canciones tengan ya cincuenta años) repertorios. Porque el Carnaval del flower power debería ser más, mucho más que reggaetón y salsa y porque este año es el mismo motivo del Carnaval el que invita a demostrar que en esta fiesta, que en los últimos años le ha abierto una ventana a la electrónica, caben muchas músicas diferentes.

Ambientar la fiesta

No se trata de darle la espalda a la salsa; madre de todas las músicas carnavaleras. El Carnaval de Santa Cruz le debe mucho a ese ritmo y su nombre quedará siempre vinculado al de grandes artistas como Óscar D’ León, Celia Cruz… a orquestas como la Big Band, La Sonora Matancera, La Billo’s Caracas Boys. Pero, poco sentido tendría un Carnaval dedicado al flower power que no ambiente los disfraces de hippies con flores, el pantalón de campana y las pelucas de largas greñas con música de esa época.

Cierto es que en otras ocasiones la ambientación musical nocturna ha ignorado el tema oficial y ha ido por libre. Era entendible. Cuando se decidió que el motivo del Carnaval era la Edad Media no había mucha cabida para que sonaran cantos gregorianos por megafonía.

México, Grecia o Roma tampoco daban mucho juego (más allá de la ya fallecida Rocío Dúrcal que sonó y sonó y sonó hasta quedarse roncos los altavoces). El cine podía haber tenido su juego, y lo tuvo en algunas esquinas del cuadrilátero pero funcionó más como un guiño que como banda sonora de la noche. Pero ahora, el flower power tiene todas las papeletas para hacerse un sitio y, quién sabe, cambiar para siempre las listas de la música más oída en Carnaval.

Es el momento de que en Villalba Hervás, San José, la plaza de España y la Alameda suenen Elvis Presley o Los Beatles quienes en 1962 consiguieron números uno en las listas de venta con Can’t Help Falling in Love, el primero y Love me Do, los segundos. Este puede ser el año en el que The Eagles, The Mamas & the Papas, Queen, Abba y Pink Floyd retumben por los altavoces y hagan bailar a la masa disfrazada hasta que salga el sol.

Pero no todo tienen que ser éxitos extranjeros. Los sesenta y los setenta fueron también años muy prolíficos en el panorama musical español. Y para todos los gustos; desde Nino Bravo a Camilo Sesto, pasando por Fórmula V (que con su En la Fiesta de Blas son ya un clásico de nuestro Carnaval o por lo menos de alguna esquina concreta), Los Diablos, el Dúo Dinámico y hasta Roberto Carlos.

Del flower power al dance de Juan Magán, lo que está claro es que en Carnaval lo importante es disfrutar de la esencia de la fiesta en la calle.

Diario de Avisos

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