La fiesta comenzó en el parque donde las 16 aspirantes y sus estrambóticas fantasías consiguieron poner en pie a los 4.000 asistentes al espectáculo que se levantaron de sus asientos desde los primeros momentos. Ritmo a raudales y mucho color fueron la tónica de "la noche más transgresora y más sexual del carnaval capitalino", como la definió Roberto Herrera, que estuvo acompañado en todo momento por Ana Obregón, en un rojo pasión espectacular pero sin la pasión necesaria para despertar emoción en el público.
Con la creación de un Drag que surgió de personajes de cómics, pavos reales, caballos dorados y personajes del color arcoiris dio comienzo la Gala Drag Queen 2012 y la música ya no volvió a parar ni siquiera cuando la Gala ya había finalizado y el público comenzaba a dejar el parque. En una gala mucho más corta que años anteriores, durante dos horas y media las 16 candidatas, entre las que se encontraban muchos participantes conocidos de ediciones anteriores, demostraron que la originalidad, el color y el descaro pueden unirse en el punto justo para hacer vibrar a todo el público que abarrotaba el Parque Santa Catalina.
Maquillajes desmontables superpuestos sobre otros maquillajes, Drag Queens convertidas en caniches, Transformers, algún BeetleJuice carnavalero y algún que otro traspiés destacaron en un espectáculo en el que los cambios de vestuario son la nota dominante y en el que el público echó en falta las acrobacias que poblaban anteriores ediciones de este concurso único en el mundo que pudo seguirse desde cualquier parte del mundo a través del Canal Internacional de TVE.
La música fue de nuevo el gran protagonista de una noche para recordar, que los miles de asistentes comenzaron entre mascaritas, purpurina y plataformas en las gradas del parque y concluyeron en uno de los mogollones más esperados de las carnestolendas capitalinas. Una discoteca gigante que coreó las actuaciones de Natalia y D-mol, Radio Killer y Ultranaté, en un tono que se mantuvo durante toda la noche entre el pop y el dance pero con bases rítmicas con nombre de Drag que se sentían también desde el suelo de Santa Catalina.
La nota graciosa de la noche la puso el alcalde Juan José Cardona que sorprendió a público y presentadores al cumplir su promesa y aparecer en la Gala Drag con su disfraz de Tintín, con perro verdadero incluido que demostró así su pasión por las fiestas capitalinas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario