sábado, 4 de febrero de 2012

Payasos que sirven de lienzo

El ilustrador y el diseñador, Javier Nóbrega, sujetan dos disfraces acabados.Metros de tela, kilómetros de hilo, kilos de cremalleras y toneladas de pintura son los ingredientes para hacer un disfraz que deje con la boca abierta. No será el más voluminoso, ni el que tenga más brillo y, como es depayaso tampoco es que sea el más original, pero desde luego sí que es el más novedoso. es el caso de la fantasía que lucirá Bambones en el presente Carnaval ya que a la inquieta mente de Javier Nóbrega se le ocurrió que en vez de coser, este año tocaba pintar.
Según explica el componente de la murga de El Cardonal, para estas fiestas se planteó la necesidad de abaratar el coste del disfraz y al también letrista se le ocurrió llevar al Carnaval la iniciativa de un compañero de Bellas Artes que trabajaba con pintura en telas. Así nació la fantasía de Bambones, De payaso, ni en pintura, pero solo en papel.
De llevarla a la práctica y convetirlo en una genialidad se han encargado Cristóbal Tabares y Renzo Ferrer, que una a una han ido creando 92 chaquetas de payaso. A su taller ubicado en pleno corazón de Santa Cruz de Tenerife llegaron todas y cada una de las casacas, lisas, en cuatro colores y que sirvieron de lienzo a los dos artistas.
No hay dos iguales. Una pajarita, unos botones, una flor, unos puños,... todas tienen los mismos elementos, solo que dibujados y coloreados de manera diferente. Pero para seguir personalizándolos, cada una de las chaquetas se han pintado con distintos objetos alusivos al Carnaval (los prodigiosos años 60) o incluso, más divertido aún, con ilustraciones realizadas en función del componente que la lleva. Su apodo, su trabajo o sus aficiones han inspirado los diseños, lo que provocará a buen seguro más de una carcajada.
Sorprende la iniciativa de Tabares y Ferrer porque el único contacto que tenían con el mundo murguero era el propio Javier Nóbrega. Pese a ello, han sabido reflejar la ironía de este colectivo en sus diseños. "Ha sido entrenetenido", asegura Renzo Ferrer, mientras que Cristóbal Tabares define su tarea como "un reto enorme".
No ha sido sencillo, desde luego, pues ni siquiera tenían una idea predeterminada de los elementos que se colocarían en cada disfraz. El ilustrador y diseñador gráfico, Renzo Ferrer, se encargó de crear los dibujos mientras que el licenciado en Bellas Artes, Cristóbal Tabares, les dio vida a través del color. "Usamos colores primarios y los fuimos mezclando en función de lo que queríamos en cada momento", explica este último.
Para decorar las 92 chaquetas se han empleado más de 20 botes de pintura que para responder a la preocupación de Bambones, tranquilos chicos, no se borra. "La pintura no se va con agua, así que se puede lavar y no pasará nada si llueve en el coso", afirma el licenciado en Bellas Artes.
Solo hubo un susto. A un mes del concurso hubo que cambiar todas las chaquetas y una semana después se optó por añadir un detalle también pintado en los pantalones. Pero se lo tomaron con buen humor y los dos artistas ya piensan en la cita de la próxima semana,´ cuando se muestre su trabajo. Al fin y al cabo, es la única aportación que los titulados en Bellas Artes hacen al Carnaval.
La Opinión de Tenerife María Plasencia

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