lunes, 26 de noviembre de 2012

Mengibar, el fichaje de Triquis


Desde que era un niño, apenas sin levantar un palmo del suelo, su padre le llevó de la mano hasta el local de una murga y le endosó un disfraz de mascota. Durante años y años fue mascota de Triqui Traques, grupo crítico en el que su progenitor se afianzó como uno de los mejores letristas del Carnaval hasta el momento. Así lo avalan hasta siete premios Criticón, que cada edición entregan los profesionales a la mejor canción. Tras crecer entre trompetas y libretos a David, que ahora cuenta con 17 años, no lo quedaba otra que convertirse en uno de esos locos que en pleno verano sigue escuchando murgas. Si además, el apellido que lleva es el de Mengibar, parecía obvio que el joven acabaría convirtiéndose en letrista.
El joven letrista, sin disfraz ni pintura de payaso. Es precisamente la Afilarmónica en la que creció la que ahora interpretará su primera letra. Aún no tiene título, pero sí un estilo: crítica. Tal vez heredado de su padre, David también apuesta por el viejo estilo de letras, a pesar de que Triquis haya destacado en los últimos años por su temas de humor. "Sou de crítica, desde el principio tenía claro que eso es lo que quería escribir", afirma el joven
De hecho, no es la primera vez que se sienta a idear una canción de protesta y fue precisamente un rap denunciando el control de las petroleras lo que despertó el interés de la veterana murga por lo que pudiera crear David Mengibar. Se pusieron en contacto con el joven, que no tardó demasiado en decir que sí y en menos de 20 días ya tenía terminada su canción. "Tenía la idea clara, así que solo tuve que documentarme y elegir las músicas para empezar a escribirla", explica el letrista.
No podía ser de otra manera y contó con un mentor de lujo. Pedro Mengibar, exgerente de Fiestas y exletrista, aleccionó a su retoño acerca del cuidado de la métrica y la rima, las características de las músicas que debía seleccionar... Para muestra un botón: "Me dijo que eligiera canciones que tuvieran bastante letra para darle más contenido".
Pero su padre sirvió de inspiración no solo con las palabras que regaló a su hijo. David recurrió a los mejores temas firmados por Pedro Mengibar "para coger ideas de cómo enfocar una canción". Su apoyo concluyó cuando el joven terminó de escribir y mostró el resultado a su progenitor, quien le dio algunos apuntes más, tales como cambiar algunas palabras o frases y le regaló un piropo: "Está mejor de lo que esperaba". "Según aseguró, la primera canción que él escribió estaba mucho peor", explica el joven Mengibar.
Como buen murguero, aunque no se haya subido aún en la tarima, guarda el secreto de la temática de la canción. No suelta prenda, cosa que a buen seguro valorarán los componentes de Triqui Traques.
Ellos, los murgueros, ya ensayan el tema de David y su director, Óscar Gómez, ya se ha encargado de buscar los mejores acordes para dar vida a la idea del letrista. Hasta los ensayos se ha desplazado el joven y su padre "y parece que gusta a la murga", afirma el chico. A él también le agrada, incluso más de lo que pensaba y resume que "es un orgullo tremendo ver lo que uno escribe colgado en unos cartones para que lo canten 40 personas".
Le falta por saber qué pensarán los más exigentes. El público que cada año abarrota las fases y, sobre todo, la final del concurso de murgas. Pero no le tiene miedo a las críticas, aunque admite que "es una gran responsabilidad". De hecho, lo que él ha escrito no es más que eso: una queja, una denuncia, una pataleta en la que una murga da voz al pensamiento de muchos.
Por eso prefiere la crítica y si tuviera que elegir un tema de este estilo de todos los que haya escuchado lo tiene claro: Del Carnaval al musical, hay algo en la fiesta que va mal, de Triqui Traques en 2005. Claro, firmado por Pedro Mengibar. Si no fuera de su padre, el joven se queda con Juez y parte de Bambones en 2009. El humor no lo aparca del todo, al menos a la hora de escuchar murgas y en este caso opta por la que se ha convertido en un seña de las carcajadas: La Posesa, de sus Triquis, en 2006.
No obstante, prueba de su madurez es también el hecho de elegir la crítica como bandera. No surgió así simplemente. David dice que lleva escribiendo desde los once año "pero entonces eran tonterías de amor que le entran a uno cuando es niño". "Cuando ya se despierta el interés y la inquietud políticos, empecé a hacer canciones más de denuncia", puntualiza David Mengibar. Esas no las cantó ninguna murga, ahora será Triquis los que tengan el honor de llevar la letra de la nueva generación Mengibar.

La Opinión de Tenerife  María Plasencia

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