lunes, 3 de diciembre de 2012

El efecto del Madrid Arena


Tras la tragedia ocurrida hace ya un mes durante una fiesta de Halloween, muchas corporaciones están extremando las precauciones para que no se vuelvan a repetir las imágenes en las que miles de personas intentaba escapar de la ratonera en la que se convirtieron las instalaciones del Madrid Arena. Como consecuencia de la avalancha producida por los espectadores que intentaban salir del recinto, cinco jóvenes de entre 17 y 20 años fallecieron por asfixia y aplastamiento.
El efecto del Madrid Arena La celebración de cualquier tipo de acto está regulado por una serie de normas a las que se tienen que ceñir los promotores del concierto, fiesta o actividad lúdica. Además de las leyes que se deben cumplir, los organizadores también deben redactar un plan de autoprotección en el que se detallará el número de entradas que se venden, las ambulancias que pondrán y la seguridad con la que contarán, entre otros requisitos.

E Seguridad. Para controlar todos los aspectos de la seguridad, como que no se sobrepase el aforo de un determinado recinto, que las instalaciones eléctricas sean las adecuadas o que las puertas de emergencia permanezcan abiertas, se encargan tanto los técnicos de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz como los de Protección Civil.

E Urbanismo. Sobre la labor que realizan los técnicos, el concejal de Urbanismo en Santa Cruz, José Ángel Martín, aseguró que "desde que tomé posesión del cargo, una de mis obsesiones ha sido que las cosas se hagan bien y con seguridad para el Ayuntamiento, los espectadores y para los promotores. Además, así se evitan que ocurran tragedias como de Madrid". "Dio la casualidad de que cuando entré como concejal de Urbanismo, murieron en Alemania más de cien personas aplastadas en una fiesta porque la salida de emergencia era más pequeña de lo debido. Por ello, considero que en un espectáculo público no nos la podemos jugar porque esto puede pasar", afirmó José Ángel Martín.

E Protección Civil. El técnico de Protección Civil en la ciudad Jesús Gómez explicó que la labor de ellos consiste en revisar que el promotor cumple con todos los requisitos que están recogidos en el plan de autoprotección que ha mandado elaborar el organizador del espectáculo. "Si, por ejemplo, es un concierto con poca afluencia, nosotros revisaremos el plan pero será el promotor quien tendrá que poner la seguridad. Nuestro personal puede estar dentro del recinto para orientar y la Policía Local estará por fuera controlando lo que ocurre", comentó el técnico de Protección Civil. No obstante, Jesús Gómez también añadió que las cosas cambian si se trata de un concierto en el que se prevé una afluencia masiva. "En estos casos, montaremos todo un dispositivo de seguridad, puestos sanitarios e incluso, un hospital como ocurre en Carnavales", agregó.

E Normativa. La organización de eventos está regulada por la Ley de Espectáculos Públicos. En esta normativa se define desde el tamaño que deben de tener las puertas hasta el número de urinarios por persona. El organizador del acto debe presentar un plan de autoprotección, un documento que se elabora a partir de la información que poseen los responsables o propietarios del recinto en el que se va a realizar la actividad lúdica. "Aplicamos la Ley con todo rigor. Los técnicos de Urbanismo elaboran los informes sobre la seguridad que tienen las diferentes infraestructuras que vayan a montar, se pide documentación a Infraestructuras para la ocupación del suelo, también se piden informes a Protección Civil, a Medio Ambiente sobre el ruido. Se elaboran plantes de autoprotección, de evacuación y, por ejemplo, sobre todo lo relacionado con el montaje del escenario para asegurarnos que no se desplomará en medio del evento", manifestó el edil de Urbanismo en Santa Cruz.

E Nuevo decreto. Asimismo, el técnico de Protección Civil en la capital tinerfeña anunció que el Gobierno de Canarias está trabajando junto con las personas encargadas de la seguridad en los eventos en la elaboración de un decreto de autoprotección. "Llevamos meses de reuniones y están participando en su elaboración los técnicos de los distintos municipios. Por ejemplo, nosotros tenemos en Santa Cruz los Carnavales, así que podemos aportar nuestra experiencia pero Candelaria expone la de ellos. Así, el texto se enriquece", apuntó Jesús Gómez.

E Flexibilidad. "Sólo hay una opción para obtener nuestra autorización y es que todos los informes estén en orden y todo sea correcto", comentó el también el primer teniente de Alcalde, descartando cualquier fórmula que flexibilice la norma y merme la seguridad.

E Espacios. Según la normativa vigente, los espectáculos se pueden celebrar tanto en recintos cerrados como al aire libre. En un principio, en el municipio no existen restricciones sobre los lugares en los que se puede celebrar un concierto o una actividad determinada. Al respecto, José Ángel Martín manifestó que "no tenemos restringido ningún lugar que reúna y tenga garantías de seguridad pero cuando nos llega una propuesta, los técnicos analizan si es viable o no que se celebre ese espectáculo en el lugar en el que quieren los promotores".

E Lugares. Los espacios en los que más se suelen celebrar actividades en la capital tinerfeña son el Estadio Rodríguez López, el Recinto Ferial, el Auditorio pero también la Plaza de La Candelaria, los aparcamientos del Parque Marítimo y casi todas las calles del centro de la ciudad cuando llegan las fechas del Carnaval.

E Censo. José Ángel Martín anunció que los técnicos de Urbanismo llevan ocho meses trabajando en la elaboración de un censo sobre los lugares del municipio que son idóneos para realizar espectáculos. "Este censo permitirá a muchas empresas que se dedican a la promoción saber a qué lugar ir e incluso ahorrar costes de los planes de autoprotección porque ya estarán realizados, ya que los haremos nosotros. Les diremos cómo tienen que montar el espectáculo, generando mucha más seguridad. Este documento es un plus en seguridad", señaló Martín.

E Aforo. El aforo es el número de personas que caben en un recinto. Por ejemplo, el Recinto Ferial tiene una capacidad máxima para 15.000 personas mientras que en el Teatro Guimerá caben 984 y en el Pérez Minik, 500.

E Capacidad y espacio. El número de personas que pueden entrar en un recinto depende no sólo de la superficie útil que este tenga sino también del tipo de espectáculo que se vaya a realizar. "No es lo mismo un concierto heavy que uno de música clásica. Normalmente, este último se escucha sentado y las sillas ocupan un espacio determinado", dijo el técnico de Protección Civil en Santa Cruz.
Si es un espectáculo al aire libre, entonces, el número de personas se cuenta por metro cuadrado. Según las estimaciones que hacen los miembros de seguridad, tres o cuatro personas pueden caber holgadamente en un metro cuadrado. Sin embargo, se considera que 12 personas por metro cuadrado es una cifra excesiva y puede ocurrir algún incidente.

E Las medidas. "Para nosotros es vital que se respete el aforo. Nosotros vigilamos muy mucho que se cumpla con el número de plazas que hay establecidas y en todas nuestras resoluciones viene el aforo marcado. Posteriormente, es controlado por la Policía Local o por la Nacional. No podemos tener a un policía contando entradas pero sí que pueden hacer un cálculo aproximado", concluyó José Ángel Martín.
La Opinión de Tenerife
 Haridian del Pino

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