Apenas quedan diez días para el comienzo del Carnaval de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, y ya se advierten los preparativos para la gran fiesta. Ahí están las comparsas con su ritmo y alegría, los jolgorios y las rivalidades sanas entre las más de quince murgas de la ciudad que van haciendo sus presentaciones y desvelando su vestuario, el movimiento de tantas personas en los ensayos para las galas, la ilusión de los más pequeños para estrenar sus nuevos disfraces (...). El Carnaval ha evolucionado todos estos años, desde aquel de calle en el que nos vestíamos por la mañana, recorríamos la ciudad y nos quedábamos a disfrutar con los amigos en el Puerto, en la calle, y en distintos locales de moda, hasta el de nuestros días, en el que la propia vida de la ciudad fuerza, casi sin darnos cuenta, a ir reconduciendo la fiesta.
El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria vive, en su edición de 2013, un año de transición hacia otro modelo. Y no se trata ni de un antojo, ni de una cuestión ideológica. Hay motivos que marcan esta necesidad de cambio, razones de peso que muchos conocen muy bien, aunque, oportunamente, lo olviden cuando llega febrero. El 22 de julio de 2002, la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Canarias declaró «incompatible (…) la ubicación del mogollón carnavalero con el uso residencial del área» de Santa Catalina. El Ayuntamiento recurrió la sentencia y, casi tres años después, el 13 de abril de 2005, el Tribunal Supremo desestimó tal recurso, por lo que devino firme el fallo anterior.
Hechos todos los esfuerzos, y considerando la decisión de los empresarios de los locales de ambiente, conocidos en nuestra fiesta como chiringays, de trasladarse a otra zona de la ciudad –que valoramos y respetamos- el Carnaval vivirá sus noches en el entorno del Muelle deportivo y la terraza Tao, la plaza de la Música, donde los chiringuitos seguirán con una fórmula renovada, y el parque de Santa Catalina, donde sólo se celebrarán galas y concursos.
Pero además, en este febrero carnavalero queremos, de nuevo, impulsar el Carnaval de día, que resulta del agrado de tantas familias y amigos, a los que gusta celebrarlo a horas más tempranas. Ya el año pasado solventamos con éxito el traslado del Carnaval tradicional al Barranco del Guiniguada, eliminando así las molestias ocasionadas en el entorno de la calle de Triana pero sin mudarnos de zona. Hoy, de nuevo trabajamos con vecinos y empresarios en la zona de Vegueta y en los aledaños del Mercado del Puerto, lugares que se han puesto de moda en la ciudad.
Alegraremos igualmente otras zonas y barrios de la ciudad, los distritos, con la participación diurna de murgas y comparsas, con el fin de que los ciudadanos reconozcan la valía y el inestimable trabajo que los grupos del Carnaval llevan a cabo, casi todo el año. En plena calle Pedro Infinito, cortada al tráfico, oiremos las sabrosas letras de las murgas y lo mismo ocurrirá en San José y en Tamaraceite.
El cambio de modelo podría sorprendernos y animar otras zonas de la ciudad al tiempo que contribuye a mejorar el tejido económico de nuestros distritos. Lo cierto es que las voces suenan alto y las opiniones son para todos los gustos: los hay que opinan con conocimiento, otros que no quieren saber nada del Carnaval y van en contra de lo que sea, y además están los que meten cizaña y se alegrarían de que a los que gobiernan le saliera mal, porque lo que es la fiesta en sí y la ciudad, la relegan a un segundo o tercer lugar. Estoy en lo cierto y así lo constato día a día. En el ánimo de todos está que queremos una buena fiesta, una fiesta segura, una fiesta propia de una ciudad que fue finalista a Capital Europea de la Cultura 2016, no lo olvidemos, porque nos lo merecemos todos los vecinos y los que nos visitan y también disfrutan del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. Para ello facilitaremos la movilidad con guaguas lanzaderas que nos permitan ir y regresar con fluidez y comodidad.
El otro cambio importante abordado es el de la Gran Cabalgata, que en pasadas ediciones había recogido críticas por su lentitud. En 2013 irá en dirección al Puerto, tras el desfile de la reina y los grupos que lucirán sus galas para alegría de los vecinos. La salida desde el centro de la ciudad permitirá que la zona de Luis Doreste Silva, Venegas y San Telmo se active con la música de las carrozas, y sus establecimientos se vean beneficiados por la gran afluencia de los participantes en la Cabalgata, a diferencia de la soledad a la que se veían obligados en la zona del Sebadal.
Cambios, claro que sí, los necesarios. A unos gustará más que a otros, pero procede reorganizar la fiesta y recoger la opinión de tantos colaboradores e ilusionados que tiene esta ciudad para con su Carnaval.
Desde estas líneas vaya mi felicitación para estas fiestas tan deseadas como divertidas y que suscitan tantas opiniones. Mi agradecimiento a tantos vecinos que colaboran desinteresadamente, y a tantos y tantos que esperan estos días, con ilusión, subir a nuestro escenario, y a los que quieren y a los que también vienen a disfrutar de una ciudad amable, creativa, divertida, limpia y segura. A todos Feliz Carnaval 2013
María Isabel García Bolta
No hay comentarios:
Publicar un comentario