No paró de recibir felicitaciones aquella noche. Pero lo curioso es que estrechaban su mano y le besaban incluso antes de que se iniciaran las votaciones del jurado. Y es que, desde que salió al escenario y reinventó a Blancanieves, Ramón Santana, el militar profesional, apuntaba a convertirse en el ganador de la edición de 2010.
Ramón Santana Cabello, tras conocer que era el Drag Queen del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2010, lo primero que hizo sobre el escenario del parque fue besar a su novio y descargar luego, muy emocionado, los nervios que le embargaban desde el primer minuto del concurso "porque", explicaba después de convertirse en ganador, "temía que se pudiera malinterpretar el espectáculo de los enanos por parte del público y del jurado".
"Al final", admite este militar profesional, de 26 años y que concursaba por quinta vez en este certamen, "se entendió perfectamente y se estableció una química enorme". Eso sí, Ramón tiene clara una cosa: "Ya no me presento más al concurso", sentencia satisfecho.
Habla, y a muy pocos metros aguardan, orgullosísimos, su madre, su hermana, sus dos sobrinas, su novio, su diseñadora, el colaborador...
y los cuatro compañeros de espectáculo, Juan, Jilson, Jimi y Guillermo, que conforman el grupo artístico Los Pekeboys, y que fueron clave para su victoria.
"El espectáculo lo ideé una noche en casa, muy muy enralado, y ellos han aportado detalles en el montaje", cuenta antes de reconocer que su victoria del viernes "ha sido un momento muy feliz para mí, porque me hacía mucha ilusión, aunque temía al jurado y su decisión". Asimismo, admite: "Lo que más deseaba era escuchar al público corear mi nombre en el Santa Catalina".
Y lo logró. 4.000 almas aclamaron a Mandrágora antes, incluso, de que se le reconociera oficialmente su victoria y subiera Jerónimo Saavedra a imponerle la banda de vencedor.
"Creo que con nuestra actuación se ha escrito un capítulo en la historia de la gala drag, como sucedió en su momento con Miguel Ángel, el chico sordomudo que representó a Jomatog en las primeras galas", recuerda Santana Cabello, que además de ejercer su profesión trabaja como drag queen en un restaurante erótico "haciendo humor".
Volviendo a su actuación, Ramón Santana Cabello explica que lucía un diseño realizado por Beatriz Alonso y Fabián Rivero, con la colaboración de Yoni Facundo Peña, y que recogió la banda de ganador con el disfraz de Blancanieves, en vez de la pedrería petarda que llevaba bajo la ropa, "porque me parecía más elegante y era realmente la alegoría de mi fantasía", cuenta muy decidido y sin el mínimo arrepentimiento.
Finalmente, sobre el espectáculo ideado por Israel Reyes apuntó que le resultó "genial", los presentadores, "estupendos", y el nivel del resto de participantes lo califica de "bueno", aunque destaca "la actuación de drag Noa, que considero de las mejores de la noche. Me habría parecido también justo que ella ganara.
El premio", concluye, "estaba entre nosotros dos".
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