martes, 19 de noviembre de 2013

Un millar de ciudadanos reclaman en la capital los derechos de las personas con discapacidad

Por escrito, a viva voz, con pitos y hasta en lenguaje de signos. De todas las maneras posibles, las alrededor de mil personas que salieron ayer a la calle en Santa Cruz de Tenerife pidieron a los ciudadanos que se uniesen a la voz de la discapacidad para reclamar ante las autoridades los derechos de las personas que la sufren. Camisetas, globos, lazos, pañuelos y cintas tiñeron de naranja la capital por una mañana en un acto que se las ingenió para combinar a la perfección el espíritu lúdico-festivo con el reivindicativo.

Hacia mediodía partieron de la plaza Weyler capitaneados por varios perros lazarillos que guiaban a sus dueños a la cabeza de la marcha. Los grupos del Carnaval chicharerro se volcaron con la convocatoria y las murgas estuvieron acompañando a los participantes en la segunda marcha por los derechos de las personas con discapacidad durante todo el recorrido, que concluyó en la plaza de la Candelaria.
La primera parada tuvo lugar frente a la Subdelegación del Gobierno en Canarias. Tras la actuación de los Mamelones, los organizadores enseñaron a todos los concentrados a decir en lengua de signos: "Aquí sí hay discapacidad". "La discapacidad no es sinónimo de tristeza", reprocharon a las autoridades, "pero en Canarias sí es sinónimo de abandono".

La enseñanza se reveló muy útil, porque enseguida volvieron a detenerse ante el Ayuntamiento, que calificaron de "casa de los sordos" antes de emplear de nuevo los gestos para expresar lo que consideraban necesario dejar claro. Frente a la Casa de los Dragos cantaron las chicas de Marchilongas, las primeras, recordó Ana Mengíbar, auténtica maestra de ceremonias de la marcha, que llevaron a al Carnaval de Santa Cruz de Tenerife la preocupación por las personas ciegas, describiendo punto por punto su disfraz para que quienes no ven pudiesen imaginar cómo iban vestidas.

Después de su actuación tuvo lugar uno de los momentos más significativos de la mañana. Trompetas, silbatos, sirenas y abucheos se unieron para lograr "la mayor pitada que se haya llevado jamás un ayuntamiento". Pitada que, además, duró más de un minuto y se repitió después de que todos se colocasen de espaldas al consistorio para escenificar el trato que el colectivo considera que recibe por parte de la administración.

Después de que Mengíbar reclamase que se sacasen "del cajón" iniciativas como la Mesa de la Discapacidad y expusiese con ayuda de un megáfono los aspectos en los que el Ayuntamiento de la capital podría ayudar a normalizar la vida cotidiana de las personas con discapacidad, continuaron su camino hasta el parque García Sanabria. Allí aprovecharon para incidir en uno de ellos, tan simple como instalar columpios adaptados en los parques, "que cuestan lo mismo que los otros", para que los niños con movilidad reducida lo tengan más fácil a la hora de divertirse. "Yo también quiero jugar", proclamaba una de las pancartas.

Con respecto a esta reivindicación en concreto, el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santa Cruz, José Ángel Martín, se comprometió a solicitar una reunión con los representantes del colectivo para estudiar cómo adaptar las zonas de juego infantiles a las necesidades de los pequeños que padecen algún handicap. "Está más allá de las posibilidades del gobierno municipal resolver los problemas de calado que sufren las personas con discapacidad, como los recortes en la Ley de Dependencia que impone Madrid, pero sí podemos tratar de apoyarles en temas como éste, o la reducción de las barreras arquitectónicas, que podrían hacer más fácil su día a día", declaró Martín. "Es importante destacar que por primera vez en el gobierno municipal se están haciendo políticas de discapacidad desde el área de Atención Social, que dirige Alicia Álvarez", agregó el primer teniente de alcalde de la capital.

Entre los participantes en la marcha se encontraban otros representantes municipales, como Hilario Rodríguez y José Alberto Díaz Estébanez, ambos de CC; Fernando Ballesteros, del CCN; Yuri Mas, del PSC; Cristina Tavío y José Carlos Acha, del PP; Asun Frías, de Sí se Puede; y Guillermo Guigou, de Ciudadanos de Santa Cruz. Los alumnos del colegio Echeyde también quisieron estar presentes en la convocatoria portando una pancarta que rezaba: "Los niños del colegio Echeyde se mueven. ¿Y tú?". Ya en la calle del Pilar, las murgas Los Mamelucos, Tras con Tras y Diablos Locos unieron sus voces al ambiente festivo que presidió la concentración. Por un día, las personas con discapacidad, gracias a la escolta de la Policía y Protección Civil, lo tuvieron fácil para moverse por la ciudad.

Ana Martínez

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