En la plaza Stagno de Triana Cindy Klein Arocha y Pilar Arocha no se separan en ningún momento. Son madre e hija, ambas reinas del carnaval. La primera fue coronada el pasado viernes, con 18 años de edad. La progenitora lo hizo hace 34 años, en 1980, cuando contaba con 17 primaveras, en una gala celebrada en el Teatro Pérez Galdós, que este sábado era testigo privilegiado de cómo estas dos bellezas comenzaban a hacerse a la idea del nuevo título carnavalero logrado por la primogénita. Son dos reinas en dos épocas muy diferentes.
Klein se levantó ayer de la cama sobre las diez de la mañana. Lo hacía con una sensación extraña. "Me desperté y dije: ´¡soy Reina!´. Ha pasado todo tan rápido, con estos últimos meses de preparación que se han ido volando y todavía estoy asimilándolo", explicó. Estaba haciéndose aún a la idea porque aseguró que "cuesta creérselo, cuesta pensar que soy la Reina, es como algo extraño pero a la vez bonito".
A su lado, su madre detalló que en su caso "cuando me desperté esta mañana me ocurrió como cuando te levantas de un sueño y te preguntas: ¿Ha ocurrido? ¿Es verdad que mi hija es reina?". Pasados unos minutos "te das cuenta de que sí", agregó a los pies del traje ¡El cielo es el límite!, ese que Fernando Méndez ha diseñado durante meses, en representación del Centro Comercial Alcampo Telde, para que Klein pueda repetir la hazaña que consiguió su madre hace 34 años, allá por 1980
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