jueves, 19 de febrero de 2015

Chiringuitos a medio gas

El segundo fin de semana de los mogollones en el parque de Santa Catalina ha dado una de cal y una de arena para los chiringuitos. Los puestos de hamburguesas y perritos se resienten con una pérdida en ventas del 20% ó 30% el día de la Gran Cabalgata el sábado 7, con respecto al año pasado, según afirmó David Suárez, dueño de un ventorillo carnavalero de comida desde hace 12 años, ubicado detrás del edificio Elder frente a la antigua Marquesina.

Mientras, otros chiringuitos como el del colectivo LGBT de Gamá, señalaron que el balance es positivo, aunque sin concretar datos económicos, porque "sigue primando la capacidad que tiene la gente de querer disfrutar de la fiesta". Pablo Almodóvar, presidente de Gamá desde enero, destacó que el público agradece mucho que finalmente el parque de Santa Catalina albergue los chiringuitos.

"Nos sigue pasando lo de otros años, que sale un día y no sale otro, vivimos en el contexto económico que vivimos, aunque los precios son muy populares, siempre la gente se reserva más para la Cabalgata, el gran día", explicó Almodóvar, que valora en positivo la nueva ubicación este año de los chiringays, en la trasera del edificio Elder, pese a la cercanía de los botellones en las zonas verdes.

Sin embargo, las cuentas para David Suárez, propietario de un puesto de hamburguesas y perritos, no son nada positivas, pues aseguró que de momento la caja que han hecho no es suficiente para cubrir gastos. "La cosa no va nada bien, se parece al carnaval que se hizo en Las Arenas, en cuanto a caja, gente y todo. Hoy en día ni un 50% [de beneficios] del año pasado, los viernes están siendo penosos", apuntó el hostelero, que sugirió recuperar el espíritu de las carnestolendas de antaño. "La música se oye fatal, la gente no viene a nosotros porque la música no llega, y los jueves y domingo no la están poniendo, no se reparte la gente y se queda la mitad del parque vacío", afirmó Suárez.



Terraza Tao, otra opción

Asimismo, Suárez aseguró que la falta de atracciones perjudica a la afluencia de clientes para comprar un aperitivo en los puestos de comida en la trasera del edificio Elder, lo que obligó a David a tener que cerrar a las 10 de la noche el domingo 8.

Por su parte la Terraza Tao, situada al lado del Club Natación Metropole, es otra opción elegida por los empresarios de ocio nocturno de la capital grancanaria para montar sus chiringuitos. Bares como Sentido, Sidney o Miau decidieron este año establecer en MariquiTao sus negocios durante las siete noches carnavaleras .

Francisco Matías, propietario del pub Miau desde hace dos décadas, ha optado por este cambio de ubicación desde hace ya tres años, por diferencias económicas con el Consistorio capitalino, aunque subrayó que las relaciones son buenas y dejó las puertas abiertas para en un futuro volver al parque de Santa Catalina. "No nos interesaba las condiciones del Ayuntamiento, pide 2.200 euros, pero luego hay que meter seguro, personal, seguridad social, decoración, mercancía. Ellos hacen una oferta y nosotros vamos a la demanda. Con ese precio, no se pueden vender las copas a un precio popular", explicó.

Hasta ahora para Paco el balance es positivo en la terraza. "La Tao nos está funcionando muy bien, un carnaval totalmente diferente, el parque tiene su público y la terraza también, luego es cuestión de los clientes que tengas, los amigos que puedan ir, es un recorrido de muchos años", comentó el empresario, que afirmó que "la fiesta continúa y así se tiene varias opciones".

La ProvinciaEva Rancho

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