Ahora que hemos podido parar de todos los compromisos, queremos hacer el mayor de los agradecimientos.Rafael, desde el primer día que llegaste a este grupo fuiste luz y alegría. Contigo hemos sobrellevado los baches más grandes y compartido las mayores alegrías. Hemos aprendido que no todo es ganar el premio, que la mayor recompensa es el aplauso y la alegría que podemos llegar a transmitir al público. Esa alegría que tu nos infundes en todo momento, incluso en los peores. Ahí estabas siempre tú, levantándonos y demostrando que antes que nada eres un grandisimo ser humano.
Nos has enseñado el valor de la humildad, que es mucho más valioso que todo lo musical que también hemos aprendido.
Y ya nos habíamos despedido de ti, porque tu vida cogía un nuevo rumbo, cuando una vez más llegaste justo a tiempo para hacer tu magia y unir en cuerpo y alma a un grupo de gente que te siguió con los ojos cerrados hasta llegar de tu mano a la meta.
Morocho, ya te dijimos en persona todo lo que significas para nosotros y el cariño tan grande que te profesamos, y que sabemos que es mutuo.
Esta vez no es un adiós, es un hasta luego, porque sabemos que siempre contaremos contigo, que ¡Siempre serás parte de esta familia!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario