Ya una vez pasado la gran mayoría de concursos (sólo nos quedan las
comparsas y rondallas), tenemos que felicitar al Organismo Autónomo de
Fiestas) por el gran salto de calidad que han dado a los concursos del
Carnaval. La duración de ellos se ha reducido en dos y tres horas con
respecto al año anterior y se espera que el de comparsas se quede en la
mitad de tiempo. El giratorio ha funcionado a la perfección en las
Agrupaciones musicales, se ha creado un espectáculo ágil, dinámico y en
donde prácticamente no había tiempo entre grupos de ir al baño o salir a
coger aire. Era necesario este giro (nunca mejor dicho) y se ha
conseguido.
Tanto ha sido la mejoría que hasta ahora las murgas han pasado de
ser el concurso más rápido a todo lo contrario, a lo mejor para
ediciones posteriores también tendría cabida el giratorio para los
grupos de la crítica.
Pero como todo no puede ser bueno también comentaremos hay ciertos
aspectos que no han estado tan acertados. Durante varias fases de los
concursos el sonido no ha sido todo lo excelente que los grupos del
Carnaval hubieran deseado, con acoples de micros en medio de las
actuaciones, grupos sin retorno en el sonido. Uno de los más críticos
con ello, han sido la Agrupación Musical Caña Dulce, que no salieron
contentos con este aspecto, nos llegaron a comentar “el sonido que les
llegaba a los componentes era nulo o estaba distorsionado”
Otro punto en el que se debe matizar tiene que ver con los asientos
reservados para los diferentes concursos, hemos visto como incluso
antes de que se abrieran las puertas para el público, ya existían muchos
sitios reservados en el aforo del Recinto Ferial. Tanto es así que una
mayoría del público carnavalero reclama que los asientos estén
numerados, para que cada persona tenga asignado un asiento a la hora de
adquirir sus entradas. Esto que para muchos puede ser una locura, sobre
todo en las aficiones fieles de las murgas que se agrupan para dar más
apoyo y empuje a sus familiares durante su actuación. Pero de esta
manera se lograría acabar con asientos que se quedan inutilizados dentro
de cada una de las aficiones. En la final del pasado sábado, se produjo
el hecho de realizar un cordón de seguridad en el pasillo central
debido a la cantidad de gente que había en los pasillos ante la
imposibilidad de encontrar sitio o la mala visibilidad que existían en
él. Así que se tomó esta medida para salvaguardar la seguridad del
público asistente a este evento.
Cosas buenas que se deben mantener para el 2018 y cosas malas a
mejorar en el próximo Carnaval, en el que podemos adelantar que el
cartel será elegido por el público carnavalero.
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