martes, 28 de febrero de 2017

"No seré jurado más porque quiero disfrutar del espectáculo de la Gala"

Jaime Azpilicueta nació en San Sebastián en 1941 y se graduó en el Conservatorio de Arte Dramático con las mejores notas en las especialidades de actuación, dirección, dramaturgia, diseños de iluminación, escenografía, caracterización e historia. Aquel sobresaliente expediente académico de un joven Azpilicueta que aún no había alcanzado la mayoría de edad (en España era a los 21 años hasta 1978) no podía más que presagiar los éxitos profesionales que le han acompañado a lo largo de su carrera desde que debutara como actor a los 18 años y como director a los 19. Ha dirigido diversas galas de elección de la Reina del Carnaval chicharrero y es Hijo Adoptivo de Tenerife.

¿Qué le pareció la Gala?

Me gustó muchísimo. Pero no es lo que se ve en la Gala, es todo el trabajo que lleva detrás desde mucho tiempo antes. A mi me hubiera gustado no ser parte del jurado para ver la Gala entera, así que no repetiré más otro año para disfrutar del espectáculo entero. Le puedo asegurar que no seré jurado nunca más. Creo que fue una Gala llena de ritmo, muy limpia y Enrique Camacho tuvo el acierto de poner la plataforma giratoria en el escenario, un elemento que ya habíamos hecho hace años. La Gala es un espectáculo que tiene un problema terrible: No se puede repetir para limar fallos. La Gala de este año fue un espectáculo a la altura de nuestro Carnaval, y puedo decir que es "nuestro" porque el Cabildo me ha nombrado Hijo Adoptivo, así que soy un chicharrero más. En serio, la Gala me satisfizo mucho y la pena es que el sábado tenía compromisos en Madrid y no pude quedarme más tiempo en Tenerife.



La Gala no deja de ser un espectáculo en el que la mayoría de los participantes no son profesionales.

Yo no puedo calificar un espectáculo por la presencia de profesionales o no. Lo verdaderamente importante es el amor, la pasión que le ponen los que se suben al escenario para demostrar lo que sienten por su Carnaval, por su ciudad y su Isla. Y esto no hay dinero que lo pague. Lo bueno de las Galas de Santa Cruz de Tenerife es que reina la pureza y el amor al Carnaval y el público es una parte importante también del espectáculo. Entre unos y otros, hacemos un Carnaval que es incomparable.

Fue jurado en la elección de la Reina y la puntuación dada a las tres candidatas que quedaron en cabeza fue muy apretada. ¿Hubo mucha discusión?

El asunto estaba entre tres candidatas: Judit López, Laura Rodríguez y Samantha Rodríguez. Pero yo soy un miembro más del jurado. Nadie de los que formamos parte del mismo sabíamos de las puntuaciones que daba otro compañero y eso es una gran ventaja porque ninguno de los miembros siente presión.

¿Los miembros del jurado no debaten para llegar a una conclusión más o menos unánime?

No. Lo único que tenemos es un cambio de impresiones, pero muy leve cuando estamos en el backstage la misma tarde de la Gala. Pero luego no acordamos las puntuaciones. No obstante, cuando uno tiene la sensación de que hay una candidata que con toda seguridad va a ser elegida Reina, a lo mejor uno tiende a incrementar la votación de la segunda para que no quede muy descolgada y lo digo como un ejemplo, no porque hubiera ocurrido así. Estaba muy claro que la candidata 14 iba a ser la Reina.

¿Desconocen la puntuación que da entonces cada uno?

No la conocemos, y yo la supe al publicarse en prensa. Pero todo el proceso es muy transparente.

La Opinión de TenerifeMiguel Ángel Autero

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