Hernández Bolaños recuerda que “la Ley 7/2011 de actividades clasificadas y espectáculos públicos y otras medidas administrativas complementarias tipifica el sobreaforo como infracción grave o muy grave”. A juicio de la organización ecosocialista, en parte, “el uso indiscriminado de invitaciones especiales provocó que muchas personas no pudieran acceder al recinto”.
En concreto, Hernández consulta cuál fue el aforo máximo autorizado para esa gala, y cómo se explica que una vez completado el aforo se permitiera la entrada de más personas al recinto.
El concejal de Sí se puede recuerda en los antecedentes de su consulta que a raíz de “los lamentables hechos acontecidos en la Gala de la Reina del Carnaval del año 2013, donde la candidata Saida Prieto sufrió graves quemaduras”, el Consejo Rector del Organismo Autónomo de Fiestas acordó establecer un plan de seguridad específico y de autoprotección para cada acto del carnaval, según establece el artículo 10 del actual Reglamento de actividades clasificadas y espectáculos públicos.
“Este instrumento elaborado por un técnico competente del área de seguridad del Ayuntamiento contempla entre otros aspectos el aforo máximo autorizado, del que depende por ejemplo la dotación de seguridad privada”, subraya Hernández.
Sin embargo, a pesar del control del aforo, al acto asistieron unas mil personas, según reseñan los medios de comunicación. Incluso, se dio la circunstancia de que muchas se quedaron inicialmente fuera del recinto, según los medios, alrededor de 500. Al parecer, según información a la que ha tenido acceso el grupo municipal de Sí se puede, la situación se resolvió al permitir el alcalde el acceso a estas personas, en su mayoría familiares de las aspirantes, aunque como no había asientos disponibles tuvieron que ver la gala de pie.
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