La joven, nacida en Las Palmas de Gran Canaria, aunque su familia es senegalesa, reconoce que lograr Linda España el pasado noviembre en el certamen nacional celebrado en Marbella "fue una experiencia increíble; no me lo esperaba", aunque el camino no ha sido fácil. Primero, porque sus padres no estaban muy convencidos de que la pasarela fuera idóneo para ella siendo tan joven. Y, segundo, porque para subirse a una y hacerlo bien hay detrás mucho trabajo pese a la imagen glamurosa que este mundo transmite. "Al principio, lo que más me costó era mantener la mirada y relajar la mandíbula".
El día 24 tendrá un nuevo reto sobre el escenario de La eterna primavera. Llevará una fantasía de uno de los diseñadores más laureados del Carnaval: Fernando Méndez. Su título: Casino Royale. "Estoy muy agradecida de que me hayan elegido; Fernando ha hecho un trabajo impecable".