Repite experiencia e ilusión. María José Chinea Cabrera vuelve al
escenario del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife para disfrutar de un
evento único como es la Gala de la Reina. Lo hace con la confianza de su
patrocinador y su diseñador, y con la devoción de quién ha vivido desde
la niñez esta gran fiesta. Esta maestra, a la que le falta un mes para
cumplir los 24 años, no quiere quedarse como en las últimas oposiciones,
a un puesto de la plaza.-Para presentarse por segunda vez consecutiva a Reina del Carnaval hay que estar muy fuerte física y mentalmente y ser muy carnavalera…
“Lo soy. No sé cuándo surgió mi pasión por el Carnaval, desde que tengo uso de razón lo sigo y lo vivo. Es la época del año donde reina la felicidad. Si hay Carnaval hay fiesta y felicidad”.
-Se quita el disfraz que lleva durante todo el año y se pone el de la diversión…
“Sí, es una fecha mágica y dentro de los Carnavales la Gala de la Reina es algo que siempre está marcado en el calendario como el cumpleaños, el fin de año…”.
-En mi época, el gran acontecimiento televisivo era el Festival de Eurovisión…
“Bueno, ahora también, al menos para mí, me gusta mucho verlo, también es una fecha señalada para mí”.
-Creo que esa tradición de reinas está muy presente en su casa…
“Sí. Yo soy de Las Galletas y cuando eres de fuera de Santa Cruz y siendo pequeña como era yo, no tienes tan a tu alcance su Carnaval, lo vives desde fuera, pero desde dentro es más complicado. No tenía tanto vínculo, pero mi bisabuela se presentó a Reina de la Tercera Edad a mediados de los 80 y quedó Reina. En el salón de mi abuela está su foto y yo desde pequeña la veía y me ilusionaba”.
-Entonces, usted ya habrá lucido el traje de una Reina del Carnaval…
“Sí. Tendría unos 12 años cuando, por Navidad, mi abuela me dejó ponérmelo. Desde entonces siempre pensé que llegaría algún momento en el que me pudiera presentar… y llegó”.