Y en medio de esta situación, una treintena de niños ensaya desde octubre para salir al Carnaval. Cuando llueve, cae más agua dentro del local que fuera, dicen.
La situación es conocida por el ayuntamiento, admitió el concejal de Infraestructuras y Obras, Dámaso Arteaga. Aseguró que los técnicos fueron una vez y la murga no le abrió la puerta. Luego le impidieron el acceso a la edil de Fiestas en la visita protocolaria por los grupos. Al día siguiente volvió la técnico y valoró la situación.