Pitu, que así le llaman, responde a este nombre porque desde pequeño se juntaba con los mayores. "De modo que era el pitufo", sonríe. Ya entonces tenía la intención de formar parte de alguna murga. "Y empecé en Bambas, en 2002, después de mucho pensármelo. Creí que no tendría tiempo para compaginarlo con el fútbol, pero algunos amigos insistieron y di el paso", relata.
Su historia tiene mucho que ver con el ya celebérrimo pasacalle. El que cuenta que todos los Bambones tenían ya claro cuál sería su vida. Desde pequeñitos. "Es que el sentimiento bambón lo he tenido desde siempre. En la familia, en el barrio. Yo nací en El Cardonal, me críe en El Cardonal y me considero de El Cardonal", remarca.