La Fufa acogió ayer una asamblea de tres horas. Ante los socios propietarios –solo una treintena que tiene voto y que la mayoría no es componente–, Celestino Cortés, junto a su hermano Luismi, Juan, Óscar y Lolo –parte de la directiva–, desgranaron la situación. Entre los presentes, el expresidente de la Fufa Eliseo Carrillo, valedor de Celestino Cortés para sucederle; o de Ulises Noda, el sucesor en quien Enrique González puso su esperanza. Ambos, en la reserva. También acudió la hija del maestro, Elena González, y su hermano.
Para momentos de tensión, cuando Celestino Cortés explicó a su antecesor, Eliseo Carrillo, que de los 24.000 euros que dejó cuando se marchó hoy quedan 9.000. Por ello los componentes ahora pagan cuotas de 90 euros para costear al director musical que también fichó Cortés. La maltrecha situación económica la atribuyó el presidente a los acreedores. Carrillo lamentó esperar tan tarde para arreglar ahora las cuentas.