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El Ayuntamiento vuelve a apostar, a través de la Concejalía de Fiestas que dirige Irinova Hernández, por el carnaval tradicional en la calle de la mano de los diferentes colectivos y establecimientos, al mismo tiempo que descentraliza los actos con el fin de acercar las fiestas a diferentes espacios buscando una repercusión directa en los establecimientos cercanos.
“Al ser el único municipio de la Isla que no tiene costa, la figura del Conejo sustituye a la sardina a la hora de la celebración que pone fin a los carnavales de El Paso”, explican. “Don Conejo, con su corbata verde esperanza, se lleva lo malo y trae lo bueno. El ritual consiste en escribir en un papel las cosas que no quieres en tu vida, ponerlas en su sombrero para que las queme y se las lleve lejos”, detallan.