Continúa el éxodo de componentes de La Traviata a Mamelucos. El último abandono más sonado en las filas de la murga de El Toscal que preside Juan Díaz “El Breva” es la marcha de Fito Lugo, percusionista que “nació” y creció en la familia Triqui-Traques, a la que perteneció 35 años, hasta que en septiembre de 2015 anunció su marcha a La Traviata. Entonces, el motivo fue la búsqueda de la ilusión que dijo haber perdido en la “tribu del Carnaval”.Tres años después de “empadronarse” en el local de la calle San Martín, Fito Lugo ha decidido sumarse al nuevo proyecto de Mamelucos, liderado por Xerach Casanova y Airam Bazocchi. El reencuentro con la ilusión ha vuelto ha motivar este cambio, tres años después de militar en La Traviata.
Fito es uno de losmejores percusionistas de murgas del Carnaval, capaz de hacer sonar la batería como si fuera un teclado, y ha tocado en la Casa delMiedo para disfrutar del ambiente, aunque él solo vaya a tocar “los cacharritos” (percusión menor).