Empezaron en la infantil -a través de la recomendación de sus primas, también gemelas, y de Samuel Brito- y hace dos años dieron el paso de inscribirse en la adulta. "Todo lo que hemos hecho, lo hemos hecho los dos a la vez. No hemos hecho nada diferente el uno al otro", señala Javier. Iniciaron juntos su camino en Mamelones y luego también se reunieron a la par con Manolo Peña, persona clave en la historia de ambos y en su conexión con la sociedad de la Casa del Miedo.
"Recordamos con mucho afecto y cariño la conversación con Manolo. A los dos nos daba mucho respeto entrar en una murga tan grande. Les veíamos como los mayores y decíamos: ¡cómo canta esta gente!", explican. Aquel día, del alma máter de Mamelucos recibieron solo dos indicaciones: compromiso y seriedad. "Intentamos ofrecerlo al cien por cien desde el primer día".