José Daniel Hernández tiene 12 años y aunque le tocó representar el Carnaval actual en las carnestolendas del IES El Calero, no dudó en ponerse bigote para convertirse por un día en Charlot, o al menos intentarlo. "Anoche me di cuenta de que el bastón no era negro y no tenía chaqueta, así que lo cambié por El viejito de la fiesta y me quedé con este bigote", explica con gracia mientras saca de una bolsa mostachos de todas las formas -incluido el que llevaba Charles Chaplin-. Junto a él, sus compañeros hasta cuarto de la ESO y profesores protagonizaron un festejo por las calles del barrio que sorprendió a vecinos y transeúntes. Con una batucada llevada por los alumnos, digna de profesionales, y divididos en grupos para mostrar el Carnaval tradicional hasta el de ahora, con representación de varias Islas y disfraces creados a mano, brillaron con luz propia.
Y así se quedó Hernández, a un bigote de ser Charlot. "Lo elegí porque hace mucha gracia y quería quedarme con todos regalándoles humor", relata el niño sin dejar de meterse ni un segundo en el papel finalmente elegido. "Pero mira como camino y las gafas que llevo, vestido de anciano también hago reír", agrega a la vez que cojea, apoyado en su bastón, al ritmo de la música. Con gorro y pajarita, asegura que le gustaría ser futbolista, mecánico o actor, de ahí su amor por el rey de las carcajadas en blanco y negro. "Me encanta el Carnaval porque puedo ser quien quiera", apunta.