Aunque dada su condición de fallecido, poco pudo opinar el animalito sobre el método en que habría preferido que se honrara su memoria. "No le hicieron ni la autopsia", se quejaba otra de las viudas integradas en el recorrido, que partió desde la calle María Encarnación Navarro y finalizó en las canchas deportivas del parque de San Juan.
A pesar del dolor y el desgarro, la propia Hernández destacaba que "lo verdaderamente triste es que se nos acabe el Carnaval, que me encanta y todos los años participo".
Pero sus acompañantes, también de estricto luto, no permitían que la guasa se saliera del asunto. "Ayer mismo tenía el mojo y las papas preparadas y hoy [por ayer] va y se me muere... es una tragedia", se lamentaba Benedi Rodríguez, a la vez que tiraba de su pañuelo de seda para secar su rostro ajado.