Richar Casanova (Santa Cruz de Tenerife, 1975) se encontró un día por la calle a un amigo de la Cruz del Señor, Víctor Martín "El Gallo", que lo invitó a subirse al coche y en vez de llevarlo para la casa, lo subió al local de su murga, Trasnochados. Comenzó así su paso por esta modalidad en 1993. Antes, su vínculo con el Carnaval estuvo vinculado a las rondallas. Había comenzado los estudios a los seis años en el Conservatorio de Música y un año después el director Silvestre Álvarez lo animó a tocar la guitarra en la Masa Coral. Todo un niño prodigio. Y allí estuvo hasta los 13 años. Al inicio, la guitarra era más grande que él.
Mientras continuó y finalizó su formación musical de grado medio, se adentró en las murgas con Trasnochados y luego, Trabachones, en 1997, que funda junto a Jonás González. Al año siguiente recibe la invitación de Manolo Peña a que se sumara a Mamelucos, que por aquella época, en la interpretación, tenía el sello de Carlos Mas y Paco Tacoronte. Fue una operación de "acoso y derribo" de Manolo, comenta con humor Richar, que finalmente accedió.
Lo que no sabía era que en 1998 ni Carlos ni Paco iban a salir, lo que obligó a Richar a montar todo el repertorio tomando el testigo de Carlos Mas, un "monstruo musical, como Paco, un profesional, experto y pionero en el montaje con el sistema informático musical", que desconocía Richar.

