Al fin su ilusión se hizo realidad y ya son seis años en uno de los grupos femeninos más pujantes y reconocibles del concurso. Según dice, es la suya la murga que mejor encajaba en su forma de concebir y sentir el concurso. "Cuando era pequeña, lo que más me gustaba era ver a los Triquis. Y me decía a mí misma: si algún día estoy ahí, me gustaría hacer lo que ellos".
No es difícil adivinar que a Laura le chifla el humor, hacer reír, así que cuando se formó Triquikonas, no tuvo dudas. "Hace años era impensable que una murga femenina llegase tan lejos. Yo creía mucho en lo que hacíamos, pero no imaginaba este boom. Que la gente nos esperara, que tuviésemos tantos seguidores... Aún alucino al ver la afición que tenemos. Es una locura".