Ni los propios murgueros se ponen de acuerdo hacia dónde va su concurso. Desde la tranquilidad que se vive fuera de los ensayos, exponentes de estilos de Mamelucos, Singuangos, Chinchosos y Triqui-Traques de años atrás advierten de la necesidad de cuidar la letra y no perder el rumbo, frente a los autores actuales que se limitan a defender estilos, y descartan que la técnica vaya en detrimento de la letra.Estilo. Alexis Hernández, referente que marcó época en Chinchosos, cree que "la gente que está haciendo las letras se está yendo a donde no debería. Mi referente son las chirigotas, no como fuente de inspiración, sino por evolución: tú escuchas las de hoy y las de hace cien años y es el mismo estilo con un forillo diferente, nunca han perdido lo que son". "Zeta-Zetas me dejó boquiabierto. Pero se corre el peligro de que la gente se preocupe menos de lo que cuenta y más por la parafernalia que lo rodea; y eso deja en desventaja a quien no sigue esa senda. ¿Cómo ganan un primero así Mamelucos, Bambones, Diablos, Traviata? Están jugando con distintas reglas", sentencia Alexis, que rehúye los temas endogámicos o el abuso de la participación de otros grupos, que "convierten el tema en un coso sobre un escenario". Y un aviso a los letristas, la necesidad de recuperar el humor en las canciones.
A Félix Padilla, exdirector de Triquis y Ni Pico, no le gusta hacia dónde va el concurso. "Los grupos se preparan más las fases que la final, que me parece muy larga". Cree que se innova, aún cuidando letra, para que sea más atractiva. Pero avisa: "nos estamos desvirtuando nosotros mismos".