¿No fue suficiente ser segunda dama de honor en la pasada edición como para presentarse de nuevo a la elección de la Reina?
La verdad es que no. Como acaricié el cetro me quedaron ganas; me lo pase increíblemente bien y me han vuelto a dar la oportunidad. Me presenté al casting y mi diseñador Óliver Benítez, que ya me vio en la gala del año pasado, le gusté muchísimo y me eligió. Es la primera vez que presenta una fantasía al concurso y me siento muy afortunada de ser su primera Reina.
El pasado año iba con un experimentado diseñador y, en esta edición, con un novato.
De novato nada, es un experimentado diseñador para drags, ha tenido algunos premios e incluso él mismo ha sido candidato, aunque desde el 2010 se ha dedicado al diseño. Está haciendo un magnífico trabajo; el público se va a quedar impresionado.