En concreto, llevaba una camisa, un jersey y una gorra oficial de Policía Local. Tras recibir el aviso de los voluntarios de la Agrupación de Protección Civil de la capital, los agentes chicharreros lo interceptaron y lo multaron, sanción que ha sido elevada a la Subdelegación del Gobierno central en Canarias. El joven se enfrenta a una multa de entre 601 y 30.000 euros por incumplimiento del punto 14 del artículo 36 de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana.
En este se establece que está totalmente prohibido "el uso público e indebido de uniformes, insignias o condecoraciones oficiales, o réplicas de los mismos, así como otros elementos del equipamiento de los cuerpos policiales o de los servicios de emergencia que puedan generar engaño acerca de la condición de quien los use, cuando no sea constitutivo de infracción penal".