Más de 200 personas, entre beneficiarios, familiares y trabajadores, se sumaron en los jardines del centro a esta gala. Los participantes en la elección desfilaron con sus mejores disfraces antes de que el jurado designara a las majestades y a su séquito.
Esta celebración, junto a la del Día de Canarias y la Fiesta del Pino, se vive de forma muy especial en el centro, que de esta manera trata de acercar y reproducir la realidad social a los residentes para que puedan seguir disfrutando de las fiestas más tradicionales y significativas.
En este sentido, el edil destacó que eventos como este "permiten a las personas que aquí residen vivir de primera mano toda la magia y la diversión del Carnaval, contribuyendo así a que se sientan aún más integrados en la vida y las fiestas de nuestra ciudad".