El equipo de gobierno que lidera José Manuel Bermúdez, aprovechando la reciente entrega del que iba a ser centro de interpretación de la vegetación del barranco de Santos, ha preferido aprovechar esta construcción para desarrollar la Casa del Carnaval, que aunará la historia de la fiesta, con la exposición y su presentación en soportes informáticos, y su vocación como punto de encuentro para los coprotagonistas de la fiesta. Se trata de una instalación que se reclama desde el año 1967 y que se incluyó en el pacto suscrito entre CC-CCN y PSOE en Santa Cruz.
Este enclave es de fácil acceso, pues está junto al mismo viario rápido del barranco, y también está "incrustado" en el antiguo Santa Cruz, al que se puede acceder desde las escaleras automáticas del puente Galcerán o por la calle Padre Anchieta.
Qué se va a hacer.- El centro de visitantes según Palerm y Tabares reserva en el vértice de los dos brazos en forma de "v", aunque muy abiertos, una terraza o cafetería, con mesas en el exterior, estando acristalado ese frente.
A falta del proyecto interior, ahora se plantea un salón de acto o de proyecciones en el lateral izquierdo, de frente al inmueble, y a la derecha espacios que oferten información sobre la fiesta en general, cómo es una gala, hasta recrearse en diferentes grupos.
La tecnología informática será la base de este proyecto, a excepción de que se pueda incluir alguna pequeña exposición en el "hall" o punto de encuentro de las dos naves de la Casa del Carnaval.
Infraestructuras ha encargado el anteproyecto del interior de la Casa del Carnaval al equipo asesor del Organismo Autónomo de Museos del Cabildo, que está avalado por su experiencia con la Casa del Vino, en La Baranda (El Sauzal); el museo de la Lucha Canaria o el centro de visitantes y de interpretación de la plaza de España, que rescató parte de la vieja muralla del antiguo castillo de San Cristóbal.
El asesoramiento sobre qué debería oferta la Casa del Carnaval como centro de visitantes y de interpretación de la historia ha sido encomendado por el ayuntamiento al historiador Ramón Guimerá, también vocal del Organismo Autónomo de Fiestas, que ya conoce las instalaciones.
El proyecto interior de la Casa del Carnaval -ahora mismo diáfana, en bloque visto, con atezado y todas las conexiones y saneamientos preparados- deberá estar concluido antes del próximo verano para que entonces el ayuntamiento adjudique la obra y proceda a la dotación.
De Las Teresitas al Carnaval.- El equipo de gobierno calcula que para poner en marcha la Casa del Carnaval hará falta un millón de euros y está convencido de que contarán con el apoyo del Cabildo de Tenerife, toda vez que se trata de una infraestructura que generará una gran industria, la del Carnaval, y que por primera vez venderá todo el año la fiesta más importante de la Isla.
Desde el ayuntamiento confían en rescatar el millón de euros de los más de siete millones que el Cabildo había destinado para el convenio de Infraestructuras Turísticas con la capital, que iba destinado directamente a Las Teresitas. "La reserva de ese dinero se fue aplazando de un ejercicio a otro hasta perderse, en parte por culpa del ayuntamiento, que no ha ejecutado la obra en Las Teresitas, y que tampoco la va a hacer".
Una vieja aspiración.- En las últimas décadas, Santa Cruz siempre ha intentado un proyecto que le permitiera hacer realidad su ansiado Museo del Carnaval, pero quizás nunca antes había estado tan cerca de conseguir un proyecto de estas características, que depende de un millón de euros y un plazo de 24 meses para las obras.
En 1992, siendo alcalde José Emilio García Gómez y concejala de Fiestas Maribel Oñate, se presenta un macrocomplejo como museo frente a la sede actual de Triqui-Traques, en los bajos del puente Serrador, en Campo Castro, la explanada que sirve hoy de aparcamiento. Se presentó un anteproyecto que quedó en agua de borrajas. Poco después, el ayuntamiento vendió a Europa la idea de habilitar la primera fase del museo del Carnaval en la Casa del Miedo, y una segunda, en un edificio de nueva construcción. Se consiguieron los fondos. Se rehabilitó la sede de los Mamelucos; se levantó el otro inmueble en La Noria y nunca más se supo del museo.
En 2009, siendo Ángel Llanos primer teniente de alcalde y responsable de la Sociedad de Desarrollo, presenta junto a Maribel Oñate en este periódico su idea de reconvertir la fábrica de tabacos Victoria, en la Rambla de Pulido, en museo del Carnaval. Calculaban 400.000 euros para rehabilitar el inmueble y unos 1.200 euros de alquiler mensual para ponerlo en marcha. Pero entonces Llanos y Oñate fueron destituidos en el gobierno local, en julio de 2009.
Ahora, el museo del Carnaval, disfrazado de Casa del Carnaval, tiene sus ojos puestos en el barranco de Santos. El inmueble, ya está; la voluntad política municipal, también. Queda en manos del Cabildo completar la asignación económica.
Humberto Gonar

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