sábado, 31 de diciembre de 2011

Los vecinos recurrirán para impedir el mogollón

Los demandantes afirman que la sentencia de 2002 no se ha ejecutado porque afecta a todo el Parque y a sus alrededores

 El ruido y las molestias del Carnaval volverán al Tribunal Supremo seis años después tras anunciar ayer los vecinos del edificio de la calle Simón Bolívar su intención de recurrir al alto tribunal para exigir al Ayuntamiento capitalino a que traslade fuera de la zona de Santa Catalina la celebración de los mogollones carnavaleros.
Imagen de un mogollón carnavalero en la plaza del Intercambiador. i JOSÉ CARLOS GUERRA
Una vecina de dicho edificio y portavoz de los demandantes, confirmó ayer que están preparando un recurso de casación al auto dictado el pasado 2 de diciembre por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) que da la razón al Ayuntamiento y da por cumplida la sentencia de 2002 con el traslado de los mogollones a la plaza de Canarias (Intercambiador). "Para nosotros la sentencia de 2002 no está ejecutada porque las molestias siguen; se ejecutó sólo una parte, la que obligó a sacar los chiringuitos de la rambla Juan Rodríguez Doreste, conocida como parque blanco, pero el problema se mantiene unos pocos metros más allá; además, el fallo dice claramente que no podía hacerse nada en el Parque y aledaños", manifestó la portavoz de los vecinos, que prefiere mantenerse en el anonimato.

El recurso de casación que preparan los vecinos se interpondrá contra un auto dictado, paradójicamente, por la misma Sala del TSJC que en 2002 le dio al razón a los vecinos y condenó al Ayuntamiento a cesar con los ruidos derivados de la celebración del Carnaval. Esa sentencia fue recurrida también en su momento por la administración municipal ante el Supremo que en 2005 ratificó su valía y dio la razón al fallo de 2002. Con esa última resolución del Supremo en la mano, los vecinos del edificio de la calle Simón Bolívar, que no fueron los mismos que ganaron la demanda en 2002, pidieron la ejecución de la sentencia para el Carnaval de 2006, obligando el TSJC al Ayuntamiento a precintar varias terrazas que ya estaban abiertas en el parque blanco.

Desde entonces hasta ahora, la celebración de todos los actos festivos del Carnaval se concentra en el Parque y en el Intercambiador sin pisar las ramblas. Sin embargo, los vecinos de Simón Bolívar mantienen que el ruido sigue impidiéndoles descansar porque los chiringuitos están a apenas cien metros y no hay ninguna construcción en medio que haga de pantalla al ruido que viene del Intercambiador. "Durante un mogollón del año pasado llegamos a medir 79 decibelios dentro de mi casa", interviene de nuevo la vecina del edificio demandante. "Aquí te vuelves loca del ruido, es insufrible, cada vez que hay Carnaval yo me tengo que ir a una casa en el campo y vecinos míos se van hasta a un hotel porque el ruido sigue hasta las seis de la mañana", lamenta.

Aunque los vecinos tienen la esperanza de que el Ayuntamiento atienda a sus peticiones para el próximo Carnaval, los recursos ante el Supremo suelen demorarse una media de dos a tres años si la Sala del TSJC no dicta antes ninguna otra resolución sobre el auto que ahora avala los mogollones en el Intercambiador. "No nos parece justo este auto porque es el mismo juzgado el que tenía que haber hecho cumplir íntegra la sentencia de 2002 y no tener que ir nosotros a pedir la ejecución de sentencia", agregó la vecina demandante; "queremos que se cumpla la sentencia de 2002 que dice que los ruidos molestos debían desaparecer de Santa Catalina y su entorno, eso significa más allá de Luis Morote, no sólo cien metros más allá del parque blanco".

Los vecinos de Simón Bolívar se muestran tolerantes con otros actos del Carnaval, como las galas o los concursos de murgas y comparsas, pero no quieren saber nada de los mogollones en la zona. "Que se los lleven a El Rincón como dijeron hace años que querían llevarse para allá al Carnaval", concluye la portavoz.
LaProvincia-DiariodeLasPalmas  Raúl Gil

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