lunes, 23 de enero de 2012

Celia y un record Guinness

1987
aquel Carnaval de…

Por Javier Zerolo
Javier Zerolo es uno de los periodistas tinerfeños que más y mejor conoce el Carnaval. Fue el primer plumilla que, a instancias de Manuel Iglesias, firmó las primeras páginas de la prensa de Canarias dedicadas en exclusiva al Carnaval a principio de los 80. Fue en DIARIO DE AVISOS. Ha vivido muchos Carnavales y conoce todas sus aristas, sus éxitos y sus miserias. Y cuando se le pregunta por “el Carnaval de su vida”, no lo duda: “El de 1987, el martes de Carnaval”.
Eran años en los que todo parecía posible y con la sensación de estar haciendo algo grande se contagiaba de la calle a los despachos y viceversa. Solo en ese ambiente se explica que Javier Zerolo, que conocía el interés por buscar una primera estrella, un gran nombre que permitiera convocar a toda la Isla a un gran baile de Carnaval, comprometiera a su amiga Celia Cruz y su representante, Ralph Mercado, en uno de sus viajes a Nueva York, y no solo les arrancara el compromiso de venir sino que la artista cubana se presentara con su orquesta inicial, La Sonora Matancera. El resto fue un compendio de buenas vibraciones de las que también fueron protagonistas Billo Frómeta y su orquesta, y dos orquestas históricas de Tenerife: Guayaba y Maracaibo.
“Aquí ya sabíamos que la salsa y la música latina en general tiraban y que Celia Cruz podía hacer algo grande en Santa Cruz y en Carnaval”. Dentro de los artistas posibles “Celia era la Reina”, así que para allá se fue y cuando volvió lo comentó a Radio Club y en el Ayuntamiento: “Si les interesa, ella viene”. Finalmente, vino y la montó. Recuerda Javier que lo del récord Guinness surgió después. La primera intención era la de hacer un gran baile y llenar la Plaza de España, “pero cuando se empezó a ver la que se estaba montando se les ocurrió lo del récord”. Y es que fue mucho.
“Celia se movía en un Mercedes escoltada por la Policía Local y los coches y viandantes, cuando se daban cuenta de que era ella , se apartaban para dejarle paso porque ¡cómo iba Celia a llegar tarde!”, recuerda entre risas quien fue durante años director de MegaLatina. Sobre el récord, poco más que recordar el hecho de que fueron 250.000 personas “de las de antes”, apunta Zerolo, “un cuarto de millón de personas bien contadas. No como ahora, que se juntan cuatro y dicen que son 10.000”. Y no se escatimaron medios; el mejor sonido, un láser proyectando el nombre de Celia… y la cantante cubana cantando a capela el pasodoble Islas Canarias “fueron momentos increíbles. He vivido muchos Carnavales y podría narrar cientos de anécdotas, pero lo de ese año, el ambiente, todo el mundo implicado, con ganas de que saliera bien, de que fuera un éxito… eso no lo he vivido más”.
La Reina con mayúsculas
El Carnaval de 1987 tuvo dos reinas. Celia Cruz y su récord Guinness con La Sonora Matancera y las 250.000 personas que se congregaron en Santa Cruz y Mónica Estévez, que con 16 años y representando a Almacenes El Kilo, se alzó con el trono en la Gala, la última dirigida por Tamayo, gracias a un traje, de Justo Gutiérrez que ha quedado en el recuerdo popular como el más bonito y espectacular de la historia reciente de la fiesta. Los Singuangos ganaron ese año el primer premio de interpretación de una final que estuvo plagada de referencias y críticas al polémico cartel de la tetuda que firmaba Dokoupil.

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