viernes, 27 de enero de 2012

Las Murgas Infantiles, comienza el espectáculo

Comienza la primera fase de las Murgas Infantiles en el Recinto Ferial con poco público pero muy animado.
Los primeros en actuar son los Frikywiky’s, que suben al escenario con una fantasía titulada “De payaso vengo y del Carnaval de Santa Cruz me he enamorado”, diseñada por la propia murga. Llevan en el Carnaval desde 1998.

Empiezan con unos mimos saliendo al escenario y rodeando una caja con interrogantes de donde, por sorpresa, salen tres componentes. Cantan el pasacalles, aludiendo a lo que sienten y significa cantar en una murga.

En el primer tema, “Niños en huelga”, hacen una crítica a la Educación que “se hunde sin que nadie se preocupe”. Sacan cadenas y las rompen a modo de liberación y valentía, antes los “abusones” del colegio. Los 32 miembros de la murga piden “hechos y no promesas” con una gran pancarta. Ahora cantan a las familias que están pasando hambre, crítica a la crisis. A la gente que “come caviar” mientras las calles y el albergue están llenos de gente que no tiene qué comer. Terminan su primera canción protestando porque “la subvención no llega” y cada año tarda más, culminando con “somos el corazón del Carnaval”.

La segunda canción, titulada “El secreto de los neutrinos”, no estuvo tan bien como la primera aunque la escenografía sí estuvo entretenida. Con unas batas y gafas de científicos, y a ritmo de la canción de cabecera de la serie “Física y Química”.

La despedida fue más animada, pidiendo a los espectadores a que les felicitaran y, si eran de otra murga, que por lo menos aplaudieran.
Los Retorciditos debutan en el Carnaval disfrazados de payasitos piratas, fantasía titulada “Navegué navegué y con el Carnaval me marché”, diseñada por Willy Jorge. Creada en 2010, provienen de Granadilla y su público es el más ruidoso y animado, además del más numeroso. Tras su presentación, los 41 murgueros cantan su primer tema: “Yo también estoy indignado, puedo hacer y decir grandes cosas”.

A modo del 15-M, algunos de los niños se plantan en el escenario con una caseta de campaña y una pancarta con el lema “No nos vamos, nos mudamos a tu conciencia”. Critican a las bromas en la Península sobre nuestro “léxico canario”, metiéndose con el Gran Wyoming, al que dicen “mándese a mudar”.

Ahora critican a la crisis y que los niños pueden ayudar en las casas “con buenas notas, evitando discutir” porque ya no pueden ir al cine. Estos pequeños indignados protestan porque las clases están llenas, no hay profesores y no hay ni para comprar medicinas.

Comienza el segundo tema, “Tecnología 2.0″. Los Retorciditos presentan “el mejor invento del mundo”. Todos sostienen unos smartphones gigantes y de repente, paran de cantar y, en un simpático diálogo, el director de la murga pregunta por qué han parado y los chicos gritan que están mandando un “whatsapp”. Muy divertido.

Ahora una de las pequeñas componentes le pregunta a los demás cuál es su tono y mientras cantan, dice que no le gusta. “Lo voy a poner en silencio”, y los 40 compañeros restantes “cantan” haciendo mímica.

Le toca el turno a las notas del colegio y los trucos de los niños para conseguir que los padres le levanten el castigo y no le quiten su móvil. Y en la despedida, agradecen el apoyo a ritmo de rap. “Alegra esa cara, llegó el Carnaval”. Una actuación muy entretenida, animada, simpática y original
Ahora le toca el turno a Los Chinchositos, que participan desde 1987 y que, formada por 40 niños, vienen del barrio de La Salud. Con la fantasía “Payasito de los 60″, diseñada por la propia murga, suben al escenario con unos paraguas blancos con su nombre escrito en ellos.
El pasacalles se lo dedican al murguero de los Bambones Cotena y al comparsero Manolo Monzón, dando paso al primer tema, que lleva por título “Allá tú y aquí yo”. Con cinco cajas numeradas del 1 al 5, imitando al concurso de televisión “Allá tú”. Piden al público que elijan la caja que quieren. Con cada caja que abren hablan de un tema. En la primera, se libran de los banqueros, con la tres, cantan sobre José Manuel Bermúdez pero le dicen “no te enfades que es una broma”. Y viene la primera alusión a Las Palmas, con los típicos chistes de Las Canteras y los pio pio. Al final no se entendió muy bien la escenografía y el juego.
“Somos niños pero nos damos cuenta” es el segundo tema, crítico por el trato del Ayuntamiento con las murgas infantiles. “En la cabalgata si que me haces caminar”, cantan. También se “meten” con la Educación y que no hay presupuesto y también critican a la Federación de Murgas por no haber apoyado a los Diablos Locos. Para despedirse se quitan las chaquetas de payaso y piden un aplauso pues “es premio más que suficiente”.

Le toca el turno a Los Melositos. Los 40 niños visten la fantasía “Por fin salimos de payaso”, un disfraz muy elegante diseñado por Santi Castro. Dirigidos por Natalia Aguilar, vienen Ofra. “Mama, papá, quiero ser artista” es el título del primer tema y toda al actuación se la dedican a Doña Luisa, que les ayuda en todo.

Mientras el Recinto Ferial se va llenando, Los Melositos se ponen gorras y gafas de sol, en plan artistas y famosos de la televisión. Dedican la canción a todas esas personas que hacen reír, mientras en las pantallas del escenario pasan una galería de fotos de míticos humoristas españoles como Gila, Eugenio o Chiquito de la Calzada.

Llega el tema crítico de Los Melositos con “Niños sí pero tontos no”, aludiendo al puerto de Granadilla. “No se crean que por ser pequeños no sabemos lo que pasa”, cantan y defienden a los sebadales. Ahora critican lo complicado que está encontrar trabajo y que no importa que sepas inglés ni lo preparado que estés. “Aquí si quieres trabajar tienes que ser amigo del de turno y que te enchufen”.

Con la alegría de ser un murguero, critican a aquellos que no disfrutan en el escenario cantando diciéndoles que “de qué sirve ganar” si no lo pasan bien.

Ya hemos llegado a la mitad de esta primera fase, donde cantan ocho murgas en total. Lo están haciendo muy bien y el público está muy entretenido.

Desde 1984, Los Sofocados participan en el concurso de Murgas Infantiles y vienen de María Jiménez. Los 53 chicos salen a escena con un disfraz de pescadores muy carnavalero, una fantasía diseñada por Dulce María Rodríguez, titulada “Con un jamo y una caña salí de Anaga a pescar al Carnaval”. Se retrasa algo la actuación con los niños ya en el escenario, por problemas técnicos suponemos, así que el público les da ánimo.
En el pasacalles confiesan que están nerviosos por la actuación pero con la afición animando dan todo y cantan con ilusión. Viene el primer tema de Los Sofocados, titulado “De probeta en probeta voy buscando mi fórmula secreta”, con todos los niños llevando batas blancas y pelucas de científicos locos. Cantan quieren ser mayores para hacer cosas que los niños no pueden hacer, o que se transforman en El Batu y que con sus experimentos les pasan cosas muy divertidas y raras. Una actuación y letra muy divertida. “Los mayores viven estresados porque trabajan de sol a sol” y tienen razón cuando les dicen a los niños que tienen que disfrutar, que ya tendrán tiempo de hacerse mayor, dice la letra de esta canción. “Cuando me pregunten qué quiero ser mayor, quiero seguir siendo un niño con ilusiones. Ser un niño es genial”. Así terminan su primer tema.

El segundo tema es una historia inspirada en algo que le pasó a uno de sus componentes y se titula “Caminando a Valleseco una locomotora me encontré, el sitio a donde fuimos no lo sé”. Cantan que, tras coger una locomotora y parar en algunos sitios “desagradables”, por fin llegan a una parada especial: la estación del Carnaval, “donde tus penas se quedan atrás”.

Comienza la presentación de Los Mamelones, disfrazados de orugas. Un disfraz muy original, titulado “Unos bichitos murgueros” diseñado por Javier Torres Franquis. La murga más logeva de todas las participantes, desde 1979, llegan desde La Noria para cantar los temas “Club de fans” y “El musical”. Dirigidos por Cathaysa Expósito, la primera canción empieza con mucho ritmo, hablando de las fans que se sofocan cuando ven a sus ídolos. Armados con carpetas plagadas de fotos de Justin Bieber, critican que a los padres no les gusta que les obsesione el cantante norteamericano porque “no da buen ejemplo”.

Ahora cantan a Paquirrín (Kiko Rivera), porque quieren ser como él, “un tipo elegante”. Para qué van a estudiar si pueden tener millones sin trabajar. Los Mamelones también son fans de las princesas de Disney, criticando a las personas que se obsesionan con “tener una talla 36″. “Tengo la cabeza amueblada y rebaño el plato con el pan”, haciendo referencia a la sociedad a la que solo le importa la imagen. Al final, la canción es una defensa a estar orgulloso de ser uno mismo. “Yo quiero ser original”.

El segundo tema es “El musical”, con varias chicas disfrazadas con trajes de ‘charlestón’ que bailan mientras los 40 murgueros cantan. Tema recurrente esta noche, las notas del colegio, los suspensos y el miedo de tener que contárselo a los padres. Con canciones de musicales como “Grease” o canciones de Mecano, cantan sobre el maltrato a “la cantera”. Y así se despiden Los Mamelones.

La penúltima murga en participar viene desde Añaza, Los Revoltosos, que llevan desde hace quince año animando los concursos. Con la fantasía “Un payaso divertido ha llegado a este Carnaval lleno de confeti y serpentina”, diseñado por Artemisa Zuppo. La presentación estuvo animada por un grupo de bailarines con una coreografía espectacular.

Con una afición entregada, comienzan con el primer tema: “Las cosas claras”, donde hacen una dura crítica a los culpables de la muerte de Marta del Castillo y a los hermanos asesinados por sus padres en Vistabella. También denuncian que a los niños deben enseñarles en las escuela el lenguaje de signos para porder comunicarse con sus compañeros “sordos, mudos o ciegos”. Sin duda la canción más seria y con conciencia social de toda la noche.

“Un día en la feria con mi hermano, mis papás y mi abuelo”, segundo tema de Los Revoltosos, es más relajado y divertido, donde los chicos van describiendo cada atracción de la feria y escenificando cada una de ellas como, por ejemplo, el saltamontes o la casa del miedo. Se han ganado al público.

Última murga de la noche. La murga infantil El Cabito, fundada en 1980 y dirigidos por Nayara Vera Baute, lucen la fantasía “De payasito vengo y crisis no tengo”, diseñado por la propia murga. Suben al escenario los 34 componentes con grandes pelucas de payaso y sombreros de copa, y con su afición dándolo todo.

Con “Construcción de un murguero”, su primer tema “de crítica constructiva”, explica su joven directora de 8 años. Cantan sobre lo desilusionados que están por cómo está la ciudad de Santa Cruz, abandonada. Después quisieron dejar claro al periodista Humberto Gonar lo que es ser murguero con una letra bien elaborada: “Es una magia, una bonita fantasía, es todo un sueño y aquí lo encontré”. Una buena canción.

“Oh oh oh, que hago yo aquí hoy” es el título del último tema, donde invitan al público a vivir y sentir “la buena murga”. Y con la canción de despedida de El Cabito, termina la primera fase del concurso de Murgas Infantiles.

La cantera nos ha ofrecido una gran noche murguera. Mañana les narraremos en directo la segunda fase. ¡Buenas noches y a disfrutar del Carnaval!
  Marta P.

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