lunes, 23 de enero de 2012

Sudor y disciplina para ganar

Ninguno de ellos es bailarín profesional, pero la constancia, el sudor y la disciplina logran que en el escenario eso no se note. Tras finalizar la jornada de trabajo, las clases para los que estudian, o las tareas en casa y el cuidado de los hijos, acuden cada día al local de ensayo. No saben a qué hora de la madrugada acabarán, pero aún así, dejan de lado el cansancio y los problemas del día para ponerse a bailar, a aprender cada uno de los pasos que marca el coreógrafo, porque no quieren defraudar a su público.


Son los componentes del grupo de baile de Los Joroperos, una de las comparsas que más galardones acumula en el Carnaval de Santa Cruz. Durante estos tres últimos años han conseguido los primeros premios de Interpretación. El director, Fernando Hernández García, y el coreógrafo, Juan Carlos Mera, cuentan que el secreto del éxito de este grupo está en el trabajo y en que se toman muy en serio el Carnaval.

Además, Hernández y Mera añaden que también influye en el resultado que obtienen en el escenario del concurso el hecho de que el 90% de los componentes lleven más de 20 años juntos y que se cuente con unos músicos y voces de los que la comparsa se siente muy orgullosa. Son 82 las personas que forman parte de Los Joroperos. De ellas, 54 pertenecen al grupo de baile.

Asimismo, el director de la comparsa destaca que no paran de actuar en todo el año, pues son contratados para ofrecer su espectáculo en el Norte y Sur de la Isla, en la Península, en Londres, Alemania, Suiza y en Francia. A este último país acuden todos los años. Y los ensayos para el concurso carnavalero comienzan en el mes de mayo.
El coreógrafo, Juan Carlos Mera, enseña a los componentes algunos de los pasos.
El coreógrafo de esta comparsa tan premiada empezó a bailar cuando tan solo era un niño en el grupo infantil Los Joroperitos, que hoy ha desaparecido. Se animó gracias a un hermano, porque ni siquiera sentía inquietud por el baile. Pero entonces descubrió una gran pasión que se mantenía oculta y continuó con ella en Los Joroperos a partir de 1989. Comenzó a formarse en academias en jazz y otros estilos, y logró la titulación en baile moderno por la escuela Imperial Teacher. En 1996, se convirtió en el coreógrafo oficial de la comparsa. Mera declara que el grupo ya ha adquirido su propio estilo, que el público identifica sin problemas. Cuenta que aunque la música que se utiliza para las actuaciones es latina, las coreografías tienen mucho jazz y efectos visuales.

"Las nuestras son coreografías de efecto, con muchas figuras y fuerza. Y por eso creo que gustan. Pero detrás de lo que la gente ve sobre el escenario y en la calle hay mucho trabajo, mucho cansancio y sudor, y mucho amor carnavalero, porque ensayar cada día durante tantas horas, y por la noche, es muy sacrificado. Incluso hay enfados, porque reconozco que soy una persona con carácter que me molesto bastante si no veo disciplina y seriedad durante cada segundo del ensayo. Algunos dicen que me tienen miedo, pero lo que tienen es respeto, porque saben que me tomo muy en serio mi trabajo", dice.

"Pero el esfuerzo vale la pena cuando ves los resultados y cuando sientes que al público le ha gustado la actuación y te aplaude con tanta fuerza, cuando te dicen que parecemos bailarines profesionales", añade.

El coreógrafo deja claro que ninguno de los componentes es profesional, por lo que prácticamente todos han aprendido a bailar en la comparsa. "Al principio costó mucho. Veo mi primera coreografía y la última y hay tanta diferencia... Pero llevamos bastantes años juntos y eso se nota. Además, bailan muy bien tanto los chicos como las chicas, y creo que tenemos a los mejores chicos de todas las comparsas", comenta Mera.

Aunque la mayoría de componentes son ya veteranos, Los Joroperos no tiene ninguna dificultad en dejar participar a nuevos carnavaleros. Este año, por ejemplo, hay tres chicas y tres chicos que forman parte de esta comparsa por primera vez. El coreógrafo explica que lo que sí les pide es que "se pongan las pilas" porque en la comparsa no se enseña a bailar.

"No les hacemos ninguna prueba de acceso porque me resulta violento. Pero tienen que trabajar diez veces más que el resto para coger rápido los pasos. Muchos lo consiguen y otros abandonan", indica Mera. El coreógrafo también reconoce que es importante el físico. "Llevarán bikinis las que tengan el cuerpo para ello y las que no, pues otro tipo de traje. Intentamos que todo sea muy estético", añade.

Esta noche los componentes de Los Joroperos volverán a ensayar y no podrán mirar el reloj.
La Opinión de Tenerife Eloísa Reverón

No hay comentarios:

Publicar un comentario