La joven que protagoniza la obra elaborada en tratamiento digital parece bailar sobre una ola de mar de la que sale la imagen del chicharro carnavalero similar al donado por los Liqui-Liquis. La joven forma con sus manos en alto un antifaz, también elemento singular de las fiestas y que preside la obra elegida. Los colores predominantes son el malva, el rosa y el lila, con los que el autor de la obra que se presenta esta mañana combina a la bailarina con numerosos abalorios, luz y brillo.
Los otros dos carteles finalistas fueron una careta pintada sobre fondo negro y una tercera propuesta, conformada por un elefante que también sale bailando con una flor de loto, y que llevaba en su oreja un pendiente con la forma de la isla de Tenerife.
Esta es la segunda vez, desde el año 2009, que el cartel se elige por un jurado designado por la organización. En esta oportunidad estuvo formado por el historiador murguero Ramón Guimerá, el prestigioso cartelista Juan Galarza, el laureado diseñador de trajes de carnaval Luis Dávila, el estilista y maquillador Toni Cañadas y el propio concejal de Fiestas, Fernando Ballesteros (concejal del CCN).
Humberto Gonar
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