lunes, 22 de octubre de 2012

Don Enrique sigue a la espera

El padre de las murgas sigue a la espera de su monumento. La escultura que honrará la figura de Enrique González como uno de los máximos representantes del Carnaval santacrucero continúa en el taller Bronzo. Ahí permanecerá hasta que se recaude el total de los 21.000 euros que cuesta la obra. La familia aun no ha logrado conseguirlo y el montante solo llega a un tercio del total. Ante esta situación, y buscando alguna idea novedosa, hace una semana han decidido subastar uno de los cuadros del patriarca con lo que esperan reunir lo que resta del precio de la escultura.

Don Enrique sigue a la espera"Será una marina, una de las favoritas de mi madre. Ella la ha escogido", explicó Elena González, hija del legendario director de la Ni Fú-Ni Fá. Él era "un artista" y muchos de sus seguidores, amigos y conocidos, le mostraron en el momento del fallecimiento de su padre su tristeza por no haber logrado nunca que el maestro les hiciera un cuadro. "Durante los últimos años de su vida le costaba mucho ver y dejó de pintar", comentó. "Nunca lo llevó bien", dijo. Algunas de sus obras las regaló incluso a personas de la política, como Manuel Hermoso, y otras se encuentran en las paredes de inmuebles como el Real Club Náutico de Tenerife.

"También mi madre tiene en el salón de su casa su cuadro preferido y ese no saldrá de su pared", comentó entre risas. "El que se sacará a subasta también le gusta y sabemos que a todos los carnavaleros también les agradará porque es precioso", concretó. El objetivo es conseguir cuanto antes el dinero suficiente para abonar a los profesionales del taller Bronzo el tiempo y los materiales que le han dedicado durante el año y medio que llevan trabajando en ella.

La estatua mide 1,85 metros, la misma estatura que tenía don Enrique. El principal objetivo era que se pareciera lo máximo posible a las fotografías que facilitó su familia y "a la vista del resultado, lo han conseguido con creces", remarcó su hija. Además del rostro, "que es idéntico", tanto sus seres queridos como los creadores de la obra eligieron una postura característica del directo de la Ni Fú-Ni Fá, con las manos en la barbilla y apoyándose en su bastón de mando, "como siempre hacía". De la misma forma, el traje que han recreado es el que sacó la murga en el año 1974, uno de los favoritos de la familia y que ahora "estará en el recuerdo de todos", apuntó.

Como el Ayuntamiento santacrucero, Elena González apuesta porque tanto "aquellos que sienten el Carnaval" como las empresas privadas que lo deseen se impliquen en este proyecto, "que ya se ha prolongado durante demasiado tiempo. Conscientes de la difícil situación económica, abogó porque quien lo desee "dé lo que pueda, por poco que sea". "Un solo céntimo ya es muy importante para seguir sumando. Así, seguro que lo conseguimos", subrayó la hija.

La iniciativa surgió a partir de una propuesta popular en la red social Facebook. El Ayuntamiento capitalino aprobó en pleno la construcción de la escultura y también que se pediría apoyo a empresas privadas para poder pagarla. Además, se abrió una cuenta bancaria para que todos los ciudadanos que quisieran aportar a la causa pudieran hacerlo de forma altruista.

Desde un principio se había establecido el 14 de mayo de 2011 como el día en el que se inauguraría la obra. Con esta fecha se conmemoraría el primer aniversario del fallecimiento de don Enrique. Sin embargo, la celebración de las elecciones municipales durante esas semanas emplazó su colocación hasta el siguiente mes, ya metidos en junio. Sus creadores no pusieron objeción. Al contrario.

Alegaron que con este retraso se tomarían con algo más de calma la finalización de su trabajo. La importancia del personaje lo requería. A pesar del esfuerzo de todos los implicados, los meses pasaron y nunca se consiguió el dinero suficiente para abonar al taller Bronzo el precio total de la escultura.

Se planteó entonces la posibilidad de esperar al Carnaval de este 2012 para inaugurarla. Nada más lejos. Tampoco se consiguió sacar la estatua del taller durante el segundo aniversario de la muerte de Enrique González, en mayo, se sacara. La razón, siempre la misma: la falta de dinero.

A raíz de la idea de la subasta que ha tenido la familia se ha vuelto a relanzar la página de Facebook donde se promovió desde un principio la creación de este homenaje de bronce "que lo aguanta todo, como también lo aguantaba él". Asimismo, Elena González ha pedido estos días una reunión en la que participen tanto Fernando Ballesteros, concejal de Fiestas, como el alcalde del municipio, José Manuel Bermúdez, para informarles sobre la subasta. "Entre todos, si hay ganas, podremos darle a mi padre el homenaje que se merece", concretó.
La Opinión de Tenerife Goretti Alonso

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