sábado, 19 de enero de 2013

Mamelones, una murga de diez

MamelonesLos de Cathaysa Expósito firman una actuación tan certera que será difícil que se queden hoy sin premio l La segunda fase se cierra con más público y con la mejoría de Pita Pitos
 Un cambio en la pantalla que sirve de decorado dio la bienvenida a la segunda fase de murgas infantiles, en la que además se congregó más público que en la noche anterior. El nivel, en general, fue superior pero sobre todo gracias a la actuación impresionante de Mamelones y a la gran intervención de Pita Pitos. Eso sí, a los responsables de las murguitas parece que se les olvidaron las trompetas. Apenas resuenan los pitos en Carnaval? aunque sobran los gritos de ánimo de los padres y madres que animan con fuerza a sus niños. Lástima que sus aplausos generen eco en un Recinto casi vacío.
Los primeros en salir al escenario fueron los Pita Pitos. Con fuerza, entrega, afinación y vocalización, firmaron una actuación casi perfecta. En su primer tema mostraron una cabalgata muy particular en la que participaron las murgas en patinetes "porque ya están cansados de patear". Por el desfile además pasaron Juan Carlos Armas, al que homenajearon por "recuperar la Gala" y el concejal de Fiestas al que reclamaron que colocara gradas también para la Cabalgata. Un golpe de efecto luminoso al término de la canción para acompañar la llegada al desfile de los monumentos de Santa Cruz a recuperar dio el final perfecto a una gran canción. La segunda no se quedó atrás. Los pequeños se convirtieron en pintores y con aún mejor afinación que la primera dieron forma de cuadros a personajes de la ciudad. Si al alcalde "de un par de brochazos lo encogieron" a Manuel Artiles lo pintaron como al Señor Potato "por tanto cambio". Tras el efecto emotivo de dibujar a sus padres como superhéroes, se atrevieron con una retahíla al más puro estilo Bambones para contar todas aquellos aspectos que sueñan con cambiar de la sociedad... y del Carnaval. Geniales.
A continuación, y tras el susto del desalojo de su local cercano al colegio de Las Retamas, se plantaron en el escenario los componentes de los Frikywikys, de lo más naturales que nunca. Ataviados como unos coloridos exploradores aprovecharon su fantasía para su primer tema en el que hablaron del medio ambiente. Entre los mejores golpes: "El ayuntamiento es una selva todo llenito de especies". En su segundo tema coincidieron con sus antecesores y cantaron al Carnaval a través de la Cabalgata, denunciando que siempre les toca desfilar detrás de las carrozas o que "al final siempre hay que estar buscando las guaguas". Con dificultades en la dicción, dan un paso adelante en calidad musical respecto al pasado año.
Sorpresa
Los terceros en actuar llegaron directos desde Añaza para sorprender con su mejoría. Los Revoltosos, fieles a su estilo crítico, arremetieron contra todo aquello que ve mal en la sociedad. Crisis, paro o extrañas modas juveniles fueron objeto de sus quejas hasta que llegó el turno de denunciar con fuerza el trato recibido por su barrio en el programa Callejeros. "Solo pusieron la porquería", protestaron con fuerza los pequeños. Más sorpresa grata fue comprobar que los chicos de Yasmina Alonso también se atreven con el humor y eligieron un tema controvertido: El Papa y sus cambios teológicos sirvieron de parodia a Revoltosos.
Pita Pitos les puso el listón alto pero Mamelones no defraudó. Demostraron la manera de cantar a un tema serio como la crisis en boca de niños. Con argumentos, excelente vocalización, buena selección musical su primera canción se convirtió en una relación perfecta de la percepción de los más pequeños de la situación económica actual.
Dos perlas: dialogaron con sus padres que les contestaron desde el público y la comparación de lo que pasaba antes de la crisis y ahora: "soñaba con ir a Disneylandia ahora me conformo con visitar Candelaria". Pero no contentos con eso se convirtieron en el Parque García Sanabria para hablar de Santa Cruz. Desde el tirón de orejas a los dueños de los perros por no recoger sus "cacas por aquí, cacas por allá" a un recuerdo a la popular escultura de la fuente, los chicos de Cathaysa Expósito marcaron sus mejores estrofas al nombrar los cambios de la ciudad y los incendios que, "según les cuentan", han azotado la Isla. En resumen, se plantaron en el escenario dispuestos a escuchar su nombre esta noche.
Actuar tras una actuación sobresaliente no era nada fácil, pero a Triqui Traquitos no les faltaron ganas ni tablas. La murga de La Noria engarzó sus dos canciones a través de un mismo personaje, Gulliver: en la primera viajaron por Santa Cruz y en la segunda se hicieron pequeñitos como en uno de los viajes del personaje. Aunque la primera letra fue más completa, con alusiones al Auditorio, la Plaza de Toros o la Refinería entre otros, tuvieron que esperar a la segunda para sonar completamente afinados.
Directos desde Ofra llegaron Los Melositos, que se mostraron más seguros en su primera canción. Ofrecieron una jornada peculiar en el colegio, con clases de seguridad vial y educación sexual y medioambiental. Le plantaron un STOP al padre que ronca y dudaron de que los niños llegaran de París. Mucho más recurrente su segundo tema en el que relataron las anécdotas de cualquier familia.
Nada más subir al escenario, Bambas presumió de ser cantera de Bambones y Marchilongas. Estrenando directora, Suleica Gómez, la murguita de El Cardonal sigue en avance hasta el punto de firmar su mejor actuación del último lustro. Su primera canción acerca de las modas tales como las nuevas tecnologías o la "moda de incendios provocados" tuvo momentos memorables de la factoría bambón, tanta información que es difícil de seguir. En su segundo tema se convirtieron en dj y cantaron toda una variedad de estilos, combinación casi imposible marcada a la perfección. En los dos casos mostraron una afinación perfecta en un montaje musical nada fácil para unos niños.
Para cerrar la segunda noche, Castorcitos apostó por crítica para envolver su primera canción. Aunque arremetieron con diferentes aspectos del Carnaval fue su carta al edil de Fiestas reclamando un local y entradas gratis para sus padres las mejores estrofas. Con una gran calidad vocal, se metieron en la segunda canción para, divididos por sexos, expusieron su vocación de futuro. Modelos, futbolistas, bailarinas, cantantes... al final optaron por querer seguir siendo niños murgueros y prometieron seguir estudiando.
La Opinión de Tenerife  María Plasencia

No hay comentarios:

Publicar un comentario