El giro estilístico de Diablos Locos (17,6250 puntos: 9,0833 en la fase y 8,5417 en la final) y la consolidación musical de Mamelucos (17,3125 puntos: 9,2500 en la fase y 8,0625 en la final) se hicieron con la segunda y tercera mejor calificación, si bien ambas formaciones bajaron con respecto a las eliminatorias. En una final con altibajos en lo que respecta a la preparación de los grupos participantes, y que logró superar el nivel de las dos ediciones anteriores en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, el máximo galardón en Presentación recayó en la fantasía de Los Mamelucos, Vaya panda de skaters, diseñada por Javier Torres. El segundo premio fue a parar a los integrantes de Diablos Locos, autores del diseño Trónico desde el 71 y sigo tan campante, segundo premio, mientras que el tercero reconoció la creación de Santi Castro para Los Bambones, que concursaron ataviados de Payaso Bambón 12+1.
Las protestas a la voz de “tongo, tongo” no sonaron entre el público murguero que, ya casi por tradición, cuestiona el veredicto del jurado cada año. El cambio en el sistema de votación esta edición ha beneficiado a aquellos grupos que consiguieron un trabajo más completo y disciplinado a la hora de presentarse con cuatro temas perfeccionados, dos para la fase y dos para la final (de hecho, fueron los que mayor puntuación sacaron en las respectivas eliminatorias). Debido a ello, dos de las grandes damnificadas y cuyo esfuerzo mereció colocarlas en el cuadro ganador fueron Triqui-Traques y Triquikonas con 16,4792 (8,7500 de fase y 7,7292 en la final) y 16,1875 (8,3750 de fase y 7,8125 en la final) puntos, respectivamente.
Además de los galardones anteriormente reseñados, la madrugada de ayer sábado también se entregaron: el premio La sonrisa de un niño a El Draguito; el premio Jorge González Palmero a la mejor percusión fuye para Ni Pico-Ni Corto; el Premio Borja Reyes al mejor director recayó en Arabella Matos de Hechizadas; y finalmente el Premio Tom Carby a Triquikonas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario