La máscara fue el elemento protagonista en la jornada de ayer en el parque Santa Catalina, donde casi mil alumnos de diversos centros escolares de la capital se entretuvieron con las representaciones teatrales de El Carnaval en el Cole. Se trata de un proyecto que ofrece un lúdico repaso a la historia de la máscara de la mano de tres actores grancanarios: Pino Luzardo, Víctor Romero y Rosa Escrig.
La actividad, patrocinada por Emalsa y en la que ha colaborado Radio Ecca, invitaba a los estudiantes a familiarizarse con el Carnaval y su terminología. Asimismo, otros 977 alumnos de 26 colegios de la Isla tendrán la oportunidad de aprender con esta iniciativa durante la jornada de mañana.
La obra comienza con un pique entre dos hermanos, Dácil y Rayco, y con el posterior saludo a los pequeños asistentes, quienes no dudaban en levantarse, reír, gritar y participar en todo momento. El humor y la interacción fueron partes esenciales de las escenas.
El tercer personaje de la obra, una señorita que encarnaba a La Máscara, era la encargada de explicar los usos que daban varias civilizaciones al objeto al que rendía homenaje con su nombre. "Se inventó con fines religiosos", aseguraba la comedianta, que también detalló los materiales con los que se fabricaban: madera, paja, hojas de maíz o corteza. Entre los ejemplos que los actores citaron, destacan las costumbres de los griegos y los romanos, que se tapaban con máscaras en las fiestas dedicadas a sus dioses así como la de los caballeros de la Edad Media, que las llevaban para defenderse en sus luchas.
Para Ángela Rivero Santana, alumna de diez años del colegio Santa Bárbara, "El Carnaval es divertido porque puedes estar con tus amigos y disfrazarte de lo que quieras". Además, la estudiante especificó que su atuendo para la cabalgata capitalina será de ángel. Aún así, en su centro educativo no faltan los talleres para hacer su propia máscara. Un compañero suyo, Pablo Rodríguez, apuntaba que "en el Carnaval puedes ser libre y no hay normas para disfrazarte". Este alumno, que lucía boina para protegerse de los rayos del sol entre tanta calima, sabía que la máscara veneciana procedía del "Doctor Peste, que la llevaba con aroma por sus pacientes".
La obra de teatro continuaba y uno de los momentos clave fue cuando los actores, tras subir a diez alumnos al azar para vestir varios tipos de máscara, entonaron su versión del Gangnam Style. Se titulaba Ponte la máscara y la letra se centraba en las carnestolendas.
Tras 35 minutos de espectáculo, los alumnos fueron subiendo por turnos al escenario para conocerlo de cerca. Entre el ajetreo, no paraban de fotografiarse para guardar su recuerdo del Baile de Máscaras.
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