lunes, 11 de febrero de 2013

Ya no hace falta la oscuridad de la noche

Las calles de Santa Cruz recibieron ayer a más de 80.000 personas, que no quisieron perderse el Carnaval de Día del domingo.
El Carnaval de Santa Cruz ya no necesita la oscuridad de la noche. Ayer, chicharreros y visitantes volvieron a demostrar un año más que no hay edad, ni horario ni fecha en el calendario para disfrutar de la fiesta carnal; para bailar al son de cualquier ritmo, porque se mueven con lo que le echen, salsa, merengue o dance; para ponerse el disfraz y pararse en cualquier esquina del centro de la ciudad a "vacilar", y para dejar en casa las penas y dejarse embriagar por las carnestolendas. Más de 80.000 personas, según datos de la Policía Local, invadieron ayer domingo las plazas de Candelaria y del Príncipe, y los alrededores, para no perderse el primer Carnaval de Día de esta fiesta, pues aún queda el del sábado de Piñata. Y aunque fueron menos que en 2012, donde se superó la cifra de 150.000 noveleros, los que estaban lo dieron todo.
El frío, el partido del Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López, que hay menos dinero para gastar y que la resaca de la noche anterior dejó a muchos demasiado perjudicados fueron probablemente algunos de los motivos que provocaron este año esta disminución en el número de asistentes al Carnaval de Día del domingo, organizado por Radio Club Tenerife. Pero en la calle dicha reducción ni se notó. Las cafeterías, restaurantes y quioscos, llenos, y los escenarios con actuaciones, repletos de noveleros ansiosos por mover el esqueleto.
"Debería haber fiesta bajo el sol durante todos los días del Carnaval y no solo el primer domingo y el sábado de Piñata. O por lo menos que haya los dos días de los dos fines de semana. Así podemos disfrutar toda la familia, los niños y los mayores. La diversión es más sana. Y luego a seguir bailando por la noche", manifestó Mercedes Guadalupe Hernández mientras movía la cadera en el Corinto.
El reloj no había marcado las doce del mediodía cuando ya el centro de Santa Cruz estaba lleno de gente, la mayoría disfrazada, aunque también estaban aquellos a los que no les hizo falta vestirse de Carnaval para sumarse a la fiesta. Incluso había algunos que ni siquiera habían dormido, pues decidieron empatar el sábado por la noche con el Carnaval de Día del domingo. "No me pienso ir a acostar, esto para mí ya es tradición. Es maravilloso gozar el Carnaval por la noche y por el día. Esto hay que aprovecharlo", dijo Jesús Sánchez, mientras se colocaba la peluca, un poco despeinada de tanto jolgorio.
En el escenario de la Plaza de la Candelaria varios disc jockeys fueron los encargados de dar el pistoletazo de salida a la jornada carnavalera diurna, que se extendió hasta las seis de la tarde. Tras la actuación de un grupo de rock, que nadie entendió porque muy carnavalera no era, Rudy y Ruimán interpretaron En el paro estoy, su particular versión del Gangnam Style, dando paso a una primera parte del Carnaval de Día demasiado ´dance´. Intervinieron Rasel, Jadel, Henry Méndez, Dr. Bellido, David Pop, Fraag Malas, Tony Aguilar, Laura Low, So What, El Vega, Xriz, Sira Mayo, Iván Troyano, Miller Brown y la compañía de Samba Canaria. Afortunadamente, Radio Club preparó para la segunda parte del espectáculo un repertorio bastante más carnavalero: las orquestas Los Dinámicos, Maracaibo, Caracas, Columbia, Los Concejales, Maquinaria y Guayaba, entre otras, y dirigidas por Rafael Flores, El Morocho, ofrecieron los mayores éxitos musicales que han formado parte de la historia del Carnaval de Santa Cruz.
En el escenario de la Plaza del Príncipe, más salsa y merengue, de la mano de Benavente, Luis Deseda, El Morocho, Dj Richard, Clave de Son y Grupo Diamante. Allí estaban las Celias del Carnaval, como siempre, con sus grandes micrófonos y pestañas. Y en San José y en El Águila, la gente bailando...
La Opinión de TenerifeEloísa Reverón

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