martes, 28 de mayo de 2013

Fabricando Reinas, en el Diario de Avisos

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Hace ya algunos días que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife está sometiendo a votación popular en la web del Carnaval la temática para el 2014. Todo apunta a que el tema elegido será “Dibujos Animados”, que desastre, yo me hubiera decantado por “Carnavales del Mundo”, ya nos arrepentiremos cuando veamos danzar por las calles de Santa Cruz a miles de peluches feos con cabeza de Piolín. Así que con energías renovadas por estos nuevos aires carnavaleros, he decidido contarles mi experiencia en el proceso de elaboración de un traje de Reina desde el esqueleto hasta el escenario.

Un traje de Reina del Carnaval comienza con un simple boceto a lápiz, muchas veces incluso el día después de la Gala. Aquí no hay vacaciones. En cuanto el diseñador tiene más o menos claro lo que va a hacer, se inaugura la búsqueda de los cada vez más escasos patrocinadores y si hay suerte y hay perras, comienza la aventura.

Lo primero es reunir de nuevo a su equipo de trabajo, más de dos pares de manos con capacidad para cortar, pegar, pintar y coser durante horas, días, meses. No menos importante es la figura del soldador, sí, soldador, esto es alta costura. Él se encargará de la estructura metálica que soportará los kilos y kilos de materiales que forman la fantasía.

Debido a las dimensiones del traje, máximo 5x5x6 metros, se tiene que trabajar cada pieza por separado. Como los diseños son únicos llevarán materiales específicos, aunque todos tendrán en común las plumas, piedras de cristal y de plástico, lentejuelas y purpurina.

Cada pieza elaborada se colocará en la estructura metálica para hacer las correcciones necesarias, tanto en el armazón como en la propia pieza, un “quita y pon” agotador que siempre es compensado por la ilusión de ver las formas que van haciendo los colores.

Los diseñadores apartan las mejores piedras y plumas para el cuerpo y el tocado. Se pueden gastar más de la mitad del presupuesto en estas dos piezas y no les tiembla la mano porque saben que representan el éxito de la fantasía.

En medio de todo este embrollo hay que encontrar a la candidata adecuada. No es nada fácil, muchos dicen que es el propio traje quien elige a su chica.

Me preguntan frecuentemente si no acabamos muertos de tanto coser, todos se quedan sorprendidos cuando les confieso que el traje está “confeccionado” con silicona, tan sólo el tocado y el cuerpo aún necesitan de hilo y aguja.

Es maravilloso ver diseñadores trabajando meses en una obra que captará nuestra atención por tan sólo tres minutos, tres minutos tan intensos que los hará regresar a sus talleres para continuar Fabricando Reinas.

Claudia Majano (@cafeconclau)
Café con Clau
www.cafeconclau.com

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