En su descargo, el concejal de Fiestas, Fernando Ballesteros, profesó 100% de confianza en Tosco, si bien fue el alcalde Zerolo quien en 2008 le encargó un cartel que nunca hizo porque Ángel Llanos lo asignó a Juan Galarza para cerrar la etapa de encargos a dedo e incorporar la votación popular. En paralelo, se ha devaluado el coste de la obra: de los 6.000 euros que Fiestas pagó por encargo pasó a 1.200 euros que Cerveza Dorada abonó al ganador del concurso de 2014. El cartel de Tosco no tiene precio, por ahora.
Siete años después, tras concursos de elección popular con la selección de los mejores por expertos, designación a dedo o por votación en internet -con quebradero de cabeza incluido, dijo ayer Ballesteros-, el alcalde Bermúdez retomó el encargo de Zerolo a Tosco, "un autor de la ciudad y un amante del Carnaval". Amor no quita conocimiento: "El cartel siempre genera polémica y en cierta medida es bueno".
Ayer, entre el público, el Chiquito de la Calzada chicharrero, más recuperado, y que protagonizó un emotivo saludo del alcalde; clásicos como Esteban Reyes, de Brasileiros, 50 años como comparsero, el decano diseñador Miguel Ángel Castilla, o Angelita González y María García, de las murgas infantiles El Cabito y Bambas. Muchos admitieron que el arte abstracto se les resiste; respetan el arte, pero no lo ven carnavalero.
Humberto Gonar
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