jueves, 22 de enero de 2015

Un presentador como anillo al dedo

Cuando a principios de los años 80 Alexis Hernández montó con sus amigos de El Cardonal Los Guanches Chicharreros no imaginaba que su vida estaría tan ligada a las murgas. Una primera experiencia efímera pero que luego tuvo continuación en los imberbes Bambones para convertirlo, posteriormente, en un destacado miembro de los más brillantes Chinchosos. Letrista, director musical y componente de fila fueron siempre sus labores más conocidas, aunque en su currículo también aparecen funciones como la de batería, presidente, director accidental y hasta diseñador en 2009. Un nombre labrado a pulso durante varias décadas que lo convirtieron en un referente dentro de este mundo. Hace seis años decidió dar un paso al costado, aunque desde entonces se ha mantenido vinculado a las murgas como presentador de sus concursos para la Radio Televisión Canaria. Ahora, Alexis, su voz y su ingenio dan un paso más allá para vivir una nueva experiencia dentro de los grupos por excelencia dentro del Carnaval: ser presentador de la gran final del próximo día 30.


"Me llamó Enrique Camacho, el director de la final, y me propuso algo que por suerte yo ya tenía en la cabeza", admite Hernández, que se toma este encargo "con entusiasmo e ilusión". "La verdad es que no me veía presentando nada con nadie, ni haciendo lo que se ha hecho hasta ahora, sino algo distinto, totalmente diferente y más allá de lo que estamos acostumbrados a ver", comenta el periodista de RTVC. El objetivo prioritario, "entretener a la gente entre murga y murga, que haya dinamismo e interacción con el público". El reto, "que los que acudan a la final se lo estén pasando tan bien que ni se levanten para ir al baño".



Un nuevo formato en el que Hernández hará de hombre orquesta. Primero porque su contacto con las aficiones se producirá con una total cercanía. "No estaré en el escenario, sino que me voy a mover por el Recinto", explica el comunicador, que tendrá como apoyo a la periodista Laura Afonso en el backstage junto a los murgueros que ya han actuado. Unas intervenciones, las de Alexis, que serán "lo más breves posibles, algunas incluso solo un flash". "Yo no soy la estrella ni quiero eclipsar a nadie", apunta el profesional de los medios, obligado a medir los tiempos de un discurso que servirá también de locución a la Televisión Canaria, que ofrecerá en directo el evento. "Para ello es obligada más complicidad que nunca con el apartado técnico", señala el presentador, que en los últimos días vienen manteniendo varias reuniones con los responsables de esta faceta para coordinarse a la perfección.

Pero más allá de las limitaciones con las que se pueda encontrar, la convicción de Alexis pasa por explotar el sentido festivo de los asistentes. "Cantaré, por supuesto; alguna bobería, pero cantaré", dice como declaración de intenciones para dar pie a que las aficiones se arranquen con los pasacalles de las murgas. "Que todos lleven pies y manos para saltar y aplaudir", insiste en tono jocoso, "y también un smartphone o similar". Y es que la conexión con el público dependerá también "de las redes sociales". Un añadido para "pasarlo aún mejor", aunque ello no suponga, en ninguno de los casos, "alargar el tiempo que habrá entre murga y murga, porque todo esto perdería el sentido".

Con todo, Alexis tiene la intención de tomarse la final del día 30 como "un ensayo". Aquellos de su última época en Chinchosos. "Es verdad que en mis primeros años fui muy, muy calentón y dictatorial; muy malcriado, y hasta alguna vez seguro que me pude haber llevado una cachetada", reconoce Hernández, que a la vez habla de una segunda época en la que el día a día "se convirtió en ratos en los que nos meábamos de la risa". "Así quiero que sea en el concurso", recalca. Un reto al que no le tiene miedo. Argumentos y tablas para ello no le faltan. "Siempre piensas en qué no debes hacer para no meter la gamba, pero tengo la suerte de que he vivido las murgas en los ensayos, sobre los escenarios, cantando, escribiendo, y también sé lo que es el concurso desde dentro de la televisión. Por eso creo que puedo darle a la gente lo que pide en un momento así. Que cuando se marchen esa noche lo hagan pensando que lo han pasado de una manera fantástica", argumenta. Por ahora, casi todo lo que ha tocado Alexis ha sido sinónimo de triunfo. Dentro de solo ocho días tiene ante sí el reto de demostrar que en las murgas nada se le resiste y que Enrique Camacho ha acertado con la elección de un presentador que a este concurso le viene como anillo al dedo.

La Opinión de TenerifeCarlos García

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