Zeta Zetas
Con ganas de demostrar que lo de 2014 no fue flor de un día, Zeta Zetas hizo que la fase pivotara sobre su actuación. Una actuación equilibrada, marca de la casa. Un primer tema serio y con mucho contenido (con la mano de Raquel García), y otra más visual y efectista con el habitual giro final en clave de denuncia. Fieles a su estilo y salvando con nota le estreno como director de Javi Lemus, que se desenvolvió a la perfección y transmitió a la grada.
Arrancaron con Producto Interior, un tema para defender lo de la tierra y denunciar que se dé prioridad a los de fuera. Autocrítica por no consumir lo de aquí. Letra densa y bien hilvanada (acompañada con unas buenas voces) con pasajes en Mercatenerife (todo es de fuera porque el dinero no llega al agricultor), los hoteles de Todo Incluido ("los turistas no se dejan un euro y los políticos haciendo palmas a los hoteleros"), el plátano y el tomate, la pesca, las empresas foráneas que se implantan en las islas por sus beneficios... "¿Qué coño hace Coalición?" para mejorarlo, se preguntan. Exaltación final de las bondades de Canarias y lo que debería ser su correcto aprovechamiento.
Como en el monigote del año pasado Zeta Zetas volvió a tirar del blanco y negro para convertirse en androides. Originalidad en el disfraz confeccionado para el tema con partes de garrafas de agua, y coordinación en movimientos, recordando en ciertos pasajes a los Triquis del show. Pero a los de hace unos años, no a los del lunes. Un robot manejado a distancia por un dueño que con su mando lo convierte en varios personajes (ahí el humor tuvo ciertos altibajos) y luego coharta sus intenciones hasta que la máquina se revela (despojándose incluso de varias de sus piezas) para convertirse en la voz del pueblo (al que invitan a participar megófono en mano) para arremeter contra la explotación del empresario, los banqueros, el que no se solucione la pobreza, la ley mordaza..."Unidos no nos podrán callar porque somos más", aclamaron. Lemus y los suyos habían estado algo dubitativos en algunas entradas anteriores, pero resolvieron con garra y sobriedad, aunque tal vez la propuesta de interacción que lanzaron a la grada tuvo una respuesta tibia. Pese a ello, los mejores de la fase sin discusión.
Diablos Locos
Solo con el vídeo de introducción Diablos entretuvo y aportó más que algunos de los grupos anteriores en toda su actuación. Los de Cuesta Piedra son los reyes de la improvisación, pero quisieron sacar partido de su fantasía de zar ruso y la mamelucada les dejó en evidencia, demostrando que la coordinación no es su punto fuerte. Pecata minuta ante la fuerza y conexión de su pasacalles, seguramente el punto álgido de toda la noche. En su primer tema prometieron un rajazo como los de antes, pero lo cierto es que ahí Diablos empezó a flaquear (respecto a Diablos, claro) por mucho que en ese terreno la murga se suela desenvolver de mil maravillas. Con Masi Carvajal cediendo la dirección a su hijo Tomy el tema arrancó arremetiendo contra Paulino, pero luego se metió en personajes menos populares caso de Ignacio González, José Ángel Martín y hasta José Manuel Corrales. Rozaron por momentos la monotonía, anclados en una selección musical sin apenas variantes. Lineales. En condiciones normales cada remate de estrofa hubiera puesto en pie al recinto, pero el lunes... Remontaron con su crítica a Bermúdez ("si no te dejan gobernar a tomar por culo el pacto") e invitaron a la denuncia al que se pudiera sentir ofendido: "Si no te ha gustado, del Recinto hasta el juzgado solo hay cuatro pasos".
Ya con Masi al frente, Diablos resucitó a Franco en su segundo tema. Un Franco, eso sí, en su versión de legionario. El Generalísimo dice no reconocer este país, ironiza con la sequía en Eurovisión desde que él no está, con la abdicación del rey (buen golpe con el caballito de palo) y hasta referencia (muy forzada) al no ascenso de la UD La Palmas a ritmo de King África y la aparición de José Vélez. Toda la variedad musical que le faltó en su anterior interpretación la metieron en esta. Eso sí, con la sensación de que en varias de ellas anduvieron un tanto incómodos. Con todo, el tema parecía ir cuesta a bajo hasta que un giro crítico lo salvó al denunciar que "hay mucho Franco en la actualidad" en referencia a políticos y empresarios. Viaje final a Paulino y Rajoy.
Triqui Traques
Los Triquis, que estrenan en la dirección a Domi González, tuvieron que lidiar con dos hándicps, el cerrar la fase pasadas las 2 de la madrugada y hacerlo ante una grada un tanto dormida después de que Leguatrapos y Trabas no concectaran demasiado. Notable entrada para equilibrar un más que discreto disfraz y, sobre todo, mucha potencia en su interpretación, una fuerza en la que mucho tiene que ver el regreso de Francis Trujillo La Juana. Casi ni un solo pero en el apartado musical. Su primera canción Los figurantes, un planteamiento que no terminó de definir bien esa figura (en teoría el pueblo), ni a quién correspondía en ocasiones el papel de protagonista. Tocaron temas tan variados como el desahucio de Antonio y Berta, Paulino Rivero, Bermúdez y hasta el ascenso fallido de la UD... En algunos pasajes sonaron a Trapaseros de hace unos años, influencia directa de su nuevo responsable. Nunca terminaron de arrancar.
Se convirtieron en calvos en su segundo tema. La escenografía de Ni un pelo de tonto previa prometía devolver a las tablas a los Triquis más activos. Pero no. Los de La Noria renunciaron a efecto visual alguno y tampoco fueron capaces de ir un paso más allá para sorprender en un tema reconocible que no supieron explotar. Sus intentos de chistes se quedaron en eso, con expresiones más que manidas, y cuando se atrevieron pincharon en hueso ("Me insultan en las oposiciones porque querían contratarme como plataforma de las prospecciones", o bien fueron muy rebuscados. En pleno proceso de remodelación interna siguen sin acercarse a los mejores años de su factoría. De sus voces, eso sí, no hay reproches.
Rebotados
En las antípodas de Triquis, Rebotados abrió la fase. Los de María Jiménez, de la mano de Javi Plata, suenan cada vez más empastados y sólidos. Su línea de progresión (ayudada por un alto número de componentes) es positiva, si bien todo apunta que este año no podrán alcanzar el noveno puesto de 2014. Como en otras ocasiones basaron parte de su interpretación en la denuncia social, esta vez en forma de tsunami con diversas mareas: sanidad, educación, sevicios sociales, políticos... En su segundo tema se encadenaron. "El ciudadano es un esclavo que vive estresado". Esclavos de "cualquier trabajo" mientras la ley les ampara. Tocaron temas como los menores, los ancianos y de manera más forzada, el intento fallido de subir de Las Palmas. Por momentos se les notó también engrilletados a su musicalidad, pero en líneas generales cumplieron.
Fusionados
En segundo lugar salieron Fusionados, la otra mixta en 2015, en la que Romén Soriano ejerce de director. Su estrenó fue aceptable, si bien se les tonó nerviosos y tensos. Desde su primer acorde hasta cuando acabaron saludando en el frente del escenario. Arrancaron con un tema en el que equipararon el bipartidismo político con el periodismo. De los primeros resalta la "enfermedad" que ha provocado "la llegada de un tipo con coleta", mientras que de los plumillas apuntaron que "están vendidos a la subvención". Hicieron de chófer en su segunda canción, un trayecto en el que tuvieron que sortear varios baches de inteligibilidad. Subieron a su coche a personajes como Monago, Bermúdez (buen golpe con la sillita), Montoro, Soria, Willy García... Paulino no porque "es ecologista y va en bicicleta". Demasiados vandazos a su coche. Guiño a Guachy por cederle el local donde ensayar.
Chinchosos
El del lunes fue el tercer intento (seguramente el último) de Chinchosos por recuperar la identidad con la que salieron al Carnaval. Pero lejos de dar con ella, terminaron de alejarse. Un recorrido errante que cerca estuvo de dejarles fuera de concurso, como así se encargó de repetir varias veces su director Nau Campomar, desde una entrada punzante hasta su misma despedida. Arrancaron con un pasodoble con bastante temática carnavalera: problema con las entradas en el pasado concurso infantil, supuesto robo a Mamelucos en 2014, guiño a Triquikonas... Luego, pobreza infantil, políticos... Montado solo días dejó al desnudo muchas carencias... Como desnudo se quedó su segunda canción, una parodia sobre sexo cuya intención era divertir, pero... "El sexo es imaginación", y mucho había que imaginar para digerirla. En su despedida no midieron bien y siguieron cantando con el reloj a cero. Campomar decidió arrancarse de nuevo y eso les sirvió para llevarse el calor de la grada en su adiós... ¿definitivo?
Tras con Tras
Tras con Tras recordó en su entrada sus dos décadas de vida, a lo que prosiguió su tradicional y pegadizo pasacalles. Se convirtieron en empresarias en su primer tema. Su forma para ironizar, por ejemplo, la forma en la que se explota a los trabajadores, antes de dar "las gracias al PP" por permitirle hacer a sus anchas . Se las vio segura, pero por momentos fueron algo lineales. Se les echó en falta algún cambio de dirección, si bien al final ganaron, tras un giro argumental, con su libro de reclamaciones. "El cliente tiene la razón; que te devuelvan todos esos derechos y tu dignidad", pregonaron al final, aunque sin demasiada fuerza vocal. En su Archienemigas parodiaron el diálogo enfrentado entre la doña Publi y la señora Privada. Buena idea para poner encima de la mesa el panorama nacional y local tras la privatización de un buen número de servicios. Acaba cantando la murga reclamando mejores atenciones. Cos dos temas estructurales muy similares, les faltó humor, aunque por el mostrado por otras murgas, mejor así...
Lenguatrapos
Lejos de dar con la senda de la evolución, los de Yeray Martín parecen haber dado otro paso atrás respecto al gran sabor de boca que dejaron en su estreno de 2013. Séptimos de la noche, lidiaron además con tener que actuar tras Diablos. Se atrevieron, de entrada, con un simulacro (con los diferentes cuerpos de seguridad) que no terminó de llegar. Pidieron la independencia para Canarias, denunciaron la falta de previsión para evitar inundaciones en Santa Cruz, y acabaron con otro simulacro con la grada que no terminó de funcionar. Recurrieron al humor en su segunda canción, una escuela de Top Models. La figuración fue buena, al igual que la intención... pero a Lenguatrapos le faltó chispa. Que sus golpes llegaran a la grada. Y eso, cuando se tiende a comparar su humor con el de Triquikonas -salen casi de la misma materia gris-, es su perdición. Además, alguno de sus golpes no fueron del todo reconocibles y otros (como el de la UD Las Palmas) entraron con calzador. Simularon un desfile final que al menos le dio vidilla al tema. Pero insuficiente para salvar su actuación.
Trabas
Penúltimos de la noche, Trabas recuperaba a Airam Hernández en la dirección, labor que ya ocupó en 2011 y a la que vuelve tras la marcha de Carlos Estévanez a Ni Pico. Sin chirriar, fueron incapaces de dar un paso al frente. Los tatuajes en su propio cuerpo en forma de recuerdo le sirvieron como hilo argumental de su primer tema. Recurso que por la cantidad de grabaciones cutáneas terminó siendo muy forzado. Tocaron de todo, desde el Roque Nublo, Carlos Alonso, camas en el hospital, el canarión atontado, el no al petróleo... No terminaron de arrancar. Siguieron con otro cajón desastre, esta vez disfrazados de zares rusos dispuestos a invertir en las Islas, pero como habían hecho minutos antes fueron de un lado a otro sin ton ni son. Tan pronto compran San Andrés como que se convierten en empresarios explotadores, hasta que prometen hacer el museo del Carnaval. Nunca conectaron. Pero solo fueron un ejemplo más de lo que predonimó en la fase inicial del concurso.
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