No solo en el escenario, del que recuerda que veía gente aunque no atinaba a distinguir a nadie, sino también en el backstage donde según su diseñador, Ángel Ramos, "estuvo tranquila con el resto de niñas viendo los demás trajes". "Me gustaron todos", dice Idaira, quien se alzó con el cetro en representación de La Tartería con el diseño Entre las cinco y las seis, la vida que bella es.
El traje sorprendió al jurado y a la pequeña simplemente le encantaba. "Me pesaba un poco al principio, pero cuando me subí al escenario se me olvidé y pude con él", indica la Reina Infantil, quien tampoco tiene reparos en afirmar que estaba "un poco de nervios". Ahora ya no los tiene y está más que dispuesta a disfrutar de su reinado y todo lo que implica y de hecho espera con ansía que llegue el día 13.
"Tengo muchas ganas de que sea la Cabalgata porque sé que es lo mejor", afirma Idaira, que conoce el desfile desde dentro después de que haya realizado el recorrido que da el pistoletazo de salida al Carnaval con la agrupación musical Chaxiraxi, en la que su madre es componente y que "se llevó este año dos premios", recuerda la pequeña.
Así que Idaira es una de esas niñas carnavaleras, mucho, por lo que no es de extrañar que para ella fuera natural presentarse a reina, "desde el pasado ya quería y este ya se pudo", puntualiza la niña. Su diseñador lo confirma, ya que cuenta que para la pasada edición la familia de Idaira comentó la posibilidad pero no fue hasta este año que tuvo la oportunidad. "Al principio tenía una candidata ya preparada desde verano pero después La Tartería se puso en contacto conmigo y ya fue la oportunidad para Idaira", comenta Ángel Ramos.
Y para el propio diseñador, que ya había ideado una fantasía en la que un juego de té fuera el protagonista "y que le venía perfecto al patrocinador", sobre todo porque "ya había sacado hace años una repostera". "En esta ocasión tocó una criada que se convirtió en Reina", entiende Ramos, que participa en el certamen "desde los tiempos de la Plaza de Toros".
Es la segunda vez que el diseñador obtiene dos cetros consecutivos. Primero fue en 2007 y 2008, cuando sus ideas valieron a su sobrina y su propia hija respectivamente hasta el cetro y ahora este Carnaval después de celebrar la Reina Infantil también en 2014. "Siempre el reto si te presentas es ganar, pero no es fácil", admite el diseñador, quien asegura que en sus trajes "lo más importante es la comodidad de las niñas". "Es un disparate que no puedan ni caminar", reconoce.
Este no fue el caso de Idaira, que se desenvolvió con soltura en el escenario. Claro que la pequeña tiene su propio desparpajo. Es alegre y responsable, por lo que en las clases en su colegio Adonai le va bien. "Me gusta estudiar todo", dice la niña que cursa cuarto de Primaria y que afirma que "hay días en los que mandan mucha tarea y otros que no tanta". Para ella no debe ser un problema, al menos porque demuestra una excelente memoria al nombrar a la perfección la denominación de las fantasías de las 14 aspirantes con las compitió ayer.
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