No solo en el escenario, del que recuerda que veía gente aunque no atinaba a distinguir a nadie, sino también en el backstage donde según su diseñador, Ángel Ramos, "estuvo tranquila con el resto de niñas viendo los demás trajes". "Me gustaron todos", dice Idaira, quien se alzó con el cetro en representación de La Tartería con el diseño Entre las cinco y las seis, la vida que bella es.
El traje sorprendió al jurado y a la pequeña simplemente le encantaba. "Me pesaba un poco al principio, pero cuando me subí al escenario se me olvidé y pude con él", indica la Reina Infantil, quien tampoco tiene reparos en afirmar que estaba "un poco de nervios". Ahora ya no los tiene y está más que dispuesta a disfrutar de su reinado y todo lo que implica y de hecho espera con ansía que llegue el día 13.
"Tengo muchas ganas de que sea la Cabalgata porque sé que es lo mejor", afirma Idaira, que conoce el desfile desde dentro después de que haya realizado el recorrido que da el pistoletazo de salida al Carnaval con la agrupación musical Chaxiraxi, en la que su madre es componente y que "se llevó este año dos premios", recuerda la pequeña.