martes, 12 de enero de 2016

Cañadas “maquillará” con aguja y dedal

Desde hace más de treinta años, Miguel Cañadas es un habitual del mundo del diseño. Más conocido por su faceta como maquillador, pero también habitual en los talleres de confección de trajes de reinas, hace tres meses que está “enclaustrado” en su taller, inmerso en la que será la primera reina que lleve su nombre y que patrocina la OID. Otra cosa es que la elija el jurado el 3 de febrero.


Nacido en Santa Cruz en 1966, Miguel Cañadas cumple las previsiones y no desvela ni un detalle de la forma o el color. Descubre que la fantasía en la que trabaja se le vino a la cabeza por primera vez hace tres años... pero agradece a la crisis que le haya agudizado el ingenio, admite, sin perder su eterna sonrisa pícara y cómplice.

Su primer trabajo para la gala del Carnaval fue el maquillaje corporal que hizo a la candidata que presentó Cristian Alayón y que recreaba una mariposa. A partir de ahí, se sucedieron numerosos trabajos, más de diez año trabajando en el equipo de Leo Martí- nez, o en el taller de Carlos Nieves; conmaquillajes para Juan Carlos Armas o Santi Castro, con el que también colaboró dos años en la confección. Asegura que, aunque se le vincula como pupilo de Leo, no aprendió como él, sino que el laureado diseñador vio cómo trabajaba y lo fichó. “Soy autodidacta”.

En sus más de treinta años entre bastidores, en un trabajo callado, ha trabajado para todos los que ahora son sus compañeros y rivales la noche del 3 de febrero. Se da la peculiaridad de que en una edición maquilló a ocho aspirantes que competían juntas.



Conocedor de la evolución del diseño de reinas, Miguel Cañadas asegura que ya no existen los trajes de 30.000 euros. Sin desvelar el presupuesto que le ha puesto a disposición la OID, se da por satisfecho. “Le envié la propuesta en junio y, estando en la piscina en agosto,me dieron la confirmación”. Tres años antes, cuando surgió la idea, tenía vista a la niña; camarera de un bar que fue a buscar.

No seguía en la cafetería pero una compañera le facilitó el teléfono. “Ojalá volvamos a la época dorada en los diseños de reinas”, admite desde la nostalgia del año de Egipto y su escenario, en 1989; o su admiración por el director José Antonio Plaza. Tiene buenas vibraciones y confía en el éxito de Enrique Camacho. Su reina se inspira en una inmigrante que... El miércoles 3 de febrero, la respuesta en forma de traje de reina.

Humberto Gonar

No hay comentarios:

Publicar un comentario